En el complejo tablero de las paritarias argentinas, el sector público ha dado el primer paso con una cifra que promete sacudir las mesas de negociación. Gremios estatales, con la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) a la cabeza en diversas jurisdicciones, han adelantado que el reclamo para este inicio de ciclo lectivo y laboral se centrará en un salario base de $1.800.000. Este monto no es caprichoso: según los dirigentes, representa el ingreso mínimo necesario para que una familia tipo no solo no caiga bajo la línea de pobreza, sino que pueda cubrir sus necesidades básicas con dignidad.
El contexto de la paritaria 2026
El inicio de las negociaciones ocurre en un escenario de alta tensión. Mientras que a nivel nacional el Gobierno homologó recientemente incrementos modestos del 2% y sumas fijas de $50.000 para los primeros meses del año, las seccionales provinciales han decidido elevar la vara. En Mendoza, por ejemplo, el secretario general de ATE, Roberto Macho, fue contundente al afirmar que el gremio buscará que ningún trabajador perciba menos de ese millón ochocientos mil pesos, marcando una distancia considerable con las ofertas que el Ejecutivo ha barajado para otros sectores como el docente.
Este reclamo surge tras conocerse el dato de inflación de enero de 2026, que se ubicó en el 2,9%. Si bien la cifra muestra una desaceleración respecto a picos anteriores, el acumulado interanual sigue presionando el bolsillo de los empleados públicos, quienes denuncian una pérdida sistemática del poder adquisitivo en los últimos ejercicios.
Ofertas provinciales y el rechazo gremial
A lo largo y ancho del país, las propuestas de los gobiernos provinciales distan mucho de lo solicitado por los sindicatos:
- Entre Ríos: El gobierno propuso sumas fijas no remunerativas de entre $130.000 y $280.000. UPCN y ATE rechazaron la oferta de inmediato, calificándola de insuficiente frente a los aumentos de tarifas y servicios.
- Santa Fe: Se logró una aceptación parcial con un esquema que contempla un 12,5% para el primer semestre, distribuido en tramos mensuales de poco más del 2%. Sin embargo, sectores asistenciales y de seguridad recibieron mejoras específicas en suplementos que duplican algunos ítems.
- Salta: La administración ofreció un 8% escalonado hasta mitad de año, una cifra que los gremios consideran “fuera de la realidad económica actual”.
Salud y educación: reclamos que van más allá del sueldo
El pedido de los $1.800.000 como base salarial es solo la punta del iceberg. Los profesionales de la salud, nucleados en gremios como Ampros, han sumado a la mesa el pase a planta permanente de unos 2.000 trabajadores que hoy cumplen tareas bajo modalidades precarias. Por su parte, los sindicatos docentes exigen que el piso salarial garantizado se actualice antes del inicio de clases, previsto para marzo, para evitar paros que afecten el calendario escolar.
Comparativa: Salario Mínimo vs. Pedido Estatal
Para entender la magnitud del reclamo estatal, es útil compararlo con el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) nacional. El Consejo del Salario fijó para marzo de 2026 un mínimo de $352.400. El pedido de los estatales de $1.800.000 representa más de cinco veces el salario mínimo nacional, lo que evidencia la enorme brecha entre el piso legal para el sector privado informal y el costo real de vida que denuncian los trabajadores del Estado.
Qué esperar de las próximas reuniones
Las mesas técnicas continuarán durante la última semana de febrero y la primera de marzo. Los gremios ya han advertido que, de no haber una oferta que se acerque al umbral solicitado o que al menos garantice una cláusula de ajuste automático por inflación (cláusula gatillo), el conflicto social podría escalar. Los trabajadores estatales se mantienen en estado de alerta, argumentando que “no pueden seguir financiando el ajuste con su propio consumo”.
















