Frente a la dificultad de llegar a fin de mes, una enorme cantidad de familias se ve obligada a acudir a financiamiento para cubrir sus consumos más esenciales. Un reciente informe reveló el panorama critico de endeudamiento que afrontan los hogares para pagar insumos diarios y servicios básicos.
Los motivos principales que empujan a pedir crédito
Un relevamiento oficial realizado por la UBA y el Movimiento Evita reveló que 7 de cada 10 hogares tienen deudas activas.
El 72% utiliza tarjetas de crédito o préstamos personales para hacer frente al día a día.
Entre las prioridades cubiertas con deuda destacan la salud y medicamentos con un 54%, sumado al 44% que se endeuda para pagar impuestos y servicios.
Tarjetas, préstamos y la rueda para cubrir saldos previos
El uso de financiamiento genera una cadena de refinanciaciones difíciles de cortar para la economía familiar.
El 71,3% de los usuarios de tarjeta pidió dinero prestado exclusivamente para saldar deudas anteriores acumuladas.
A su vez, el 56% con deuda de tarjeta no está al día, mientras que la mora en préstamos personales alcanza el 66% de los casos.
La brecha informal y la búsqueda de crédito no bancario
La informalidad laboral —que alcanza al 66% de las familias encuestadas— impide acceder al crédito bancario tradicional.
Esta barrera lleva a utilizar billeteras virtuales, fiado en comercios barriales y prestamistas locales para cubrir urgencias.
La mitad de las familias endeudadas se ve forzada a combinar préstamos personales con el uso diario de tarjetas de crédito.
Prestamistas barriales: tasas de interés y montos solicitados
Frente a necesidades inmediatas de dinero, los préstamos informales se convierten en la última opción disponible.
Los montos solicitados suelen oscilar en un rango de $150.000 a $300.000.
Sin embargo, estos créditos exigen devoluciones con tasas de interés de entre 20% y 30% mensual, acompañadas en muchos casos por mecanismos de cobro extorsivos.
