Corría por la ruta y salvó la vida de un niño que se había ahogado con un chupetín

Un trabajador del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) de Lobos protagonizó una intervención decisiva que permitió salvar la vida de un niño que se encontraba en grave peligro mientras viajaba junto a su familia por la Ruta Nacional 205.

El hecho ocurrió en inmediaciones del cruce con la Ruta Provincial 41. Joaquín Moscoloni, integrante del SAME local, realizaba una actividad física cerca de la ruta cuando fue interceptado por una familia que circulaba en automóvil y atravesaba una situación desesperante: un pequeño identificado como Kevin se estaba ahogando con un chupetín y presentaba serias dificultades para respirar.

Ante la emergencia, Moscoloni actuó de inmediato. Gracias a su capacitación y experiencia en atención prehospitalaria, aplicó la maniobra de Heimlich, una técnica utilizada para desobstruir las vías respiratorias en casos de atragantamiento. La intervención permitió expulsar el objeto que impedía la respiración del niño, logrando estabilizarlo en cuestión de segundos.

Minutos después, una ambulancia que transitaba por el sector se detuvo para colaborar con la asistencia y trasladó al menor para una evaluación médica preventiva. Según trascendió, el niño evolucionó favorablemente tras el episodio.

Conmovida por lo sucedido, la familia Silva, oriunda de Monte Grande, expresó públicamente su agradecimiento al profesional. En un mensaje difundido posteriormente, destacaron la rapidez, serenidad y compromiso demostrados por Moscoloni en un momento crítico, asegurando que su accionar fue fundamental para evitar una tragedia.

El episodio generó una amplia repercusión en la comunidad de Lobos y volvió a poner en valor la importancia de la capacitación en primeros auxilios y la preparación de los trabajadores de emergencias, cuya rápida respuesta puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

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