La tensión en la industria del neumático alcanzó un nuevo pico este jueves 19 de febrero de 2026. Tras el sorpresivo anuncio del cierre definitivo de su planta histórica en San Fernando, la empresa Fate S.A.I.C.I. confirmó que acatará la conciliación obligatoria dictada por las autoridades laborales. Sin embargo, la compañía advirtió que la vuelta a la actividad no será inmediata: la reapertura está supeditada a que se verifiquen “condiciones técnicas y de seguridad imprescindibles” dentro del predio.
La medida oficial, impulsada tanto por el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires como por la Secretaría de Trabajo de la Nación, ordena retrotraer el conflicto al estado previo al anuncio del cierre, lo que implica la suspensión de los 920 despidos por un período de 15 días hábiles.
Un predio bajo tensión y el factor de la seguridad
Pese a la resolución oficial, las puertas de la fábrica en la localidad de Virreyes aún no han retomado su ritmo habitual. La planta permaneció ocupada por trabajadores y delegados del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), quienes iniciaron una permanencia pacífica tras conocerse el cese de actividades.
Desde el directorio de la familia Madanes Quintanilla señalaron que la puesta en marcha de las máquinas requiere un proceso de revisión exhaustivo. “La empresa hará efectivos los términos de la conciliación una vez que el establecimiento sea desalojado y se compruebe que no existen riesgos para el personal ni para los activos”, explicaron fuentes allegadas a la firma. Se estima que el proceso de reactivación técnica demandará entre 48 y 72 horas desde que se recupere el control total de las instalaciones.
Las causas del cierre: importaciones y crisis de competitividad
El anuncio del cierre de Fate, una marca con 80 años de trayectoria, sacudió al sector industrial en el marco de un contexto económico complejo. Según el comunicado oficial de la empresa, los motivos del cese de operaciones son múltiples:
- Apertura comercial: La baja de aranceles y el fuerte ingreso de neumáticos importados, principalmente desde China y otros países asiáticos, golpearon la competitividad de la producción local.
- Caída de la demanda: La recesión interna redujo drásticamente el consumo de neumáticos para vehículos particulares y transporte.
- Conflictividad gremial: La empresa citó un prolongado historial de paros y medidas de fuerza por parte del SUTNA como un factor que erosionó la viabilidad del negocio.
El futuro de los 920 trabajadores y el rol del SUTNA
El titular del gremio, Alejandro Crespo, calificó la decisión del cierre como una “maniobra ilegal” y un intento de “industricidio”. Para el sindicato, la conciliación obligatoria es un triunfo temporal que debe servir para garantizar la continuidad de los puestos de trabajo de forma permanente, y no solo por las dos semanas de tregua administrativa.
Durante estos 15 días, la empresa está obligada a:
- Dejar sin efecto los despidos notificados el miércoles 18 de febrero.
- Abonar los salarios correspondientes al periodo de conciliación.
- Otorgar tareas efectivas a los empleados, para lo cual se planea utilizar el stock de insumos remanente en la planta.
Sin embargo, Fate ha sido tajante: la decisión de fondo sobre el cierre definitivo no ha cambiado. Los fondos para las indemnizaciones de ley y los haberes pendientes ya están disponibles para aquellos trabajadores que opten por desvincularse de inmediato.
Qué significa esto para el mercado de neumáticos
De concretarse el cierre definitivo tras el periodo de conciliación, Argentina perdería a su único fabricante nacional de neumáticos radiales para transporte. El mercado local quedaría en manos de las multinacionales Pirelli (italiana) y Bridgestone/Firestone (japonesa), además de una dependencia casi total de la importación para abastecer la demanda de reposición y equipo original de las terminales automotrices.














