Una docente de 47 años murió en Córdoba después de permanecer internada en grave estado por las quemaduras que sufrió en un siniestro vial que comenzó con un episodio tan inesperado como alarmante: la explosión de un celular que se estaba cargando dentro de un auto.
La víctima fue identificada como Lucila Pagani, quien viajaba como acompañante en un Renault Sandero que circulaba por la ruta provincial E-53, en la zona de Sierras Chicas. El hecho ocurrió el domingo por la noche y su muerte fue confirmada este jueves 18 de junio.
Qué pasó en la ruta E-53
De acuerdo con la información difundida por medios cordobeses y nacionales, el teléfono estaba conectado para cargar cuando se produjo una detonación dentro del habitáculo. Esa situación habría generado fuego, humo y un fuerte impacto acústico mientras el vehículo estaba en movimiento.
Tras el estallido, el conductor, un hombre de 43 años, perdió el control del auto y terminó impactando contra una alcantarilla ubicada al costado del camino. El siniestro ocurrió a la altura del kilómetro 7 de la ruta E-53, en las afueras de la capital cordobesa.
Pagani sufrió quemaduras de gravedad, politraumatismos y una severa afección en las vías aéreas. Por la complejidad del cuadro, fue trasladada al Instituto del Quemado, donde permaneció internada en terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica.

El conductor fue asistido y derivado al Hospital Municipal de Unquillo. Según la información disponible, se encuentra fuera de peligro.
La hipótesis que investigan los peritos
Por el momento, los investigadores intentan determinar con precisión qué provocó el estallido dentro del auto. La principal hipótesis apunta al dispositivo móvil o al sistema de carga, aunque todavía no está confirmado si el origen estuvo en la batería, el cargador, el cable, el puerto USB o una falla previa del equipo.
El caso generó conmoción porque involucra una práctica cotidiana: usar el celular conectado mientras se viaja. Muchos autos actuales tienen puertos USB o adaptadores para carga, pero los especialistas advierten que el riesgo aumenta cuando se combinan cargadores no compatibles, cables deteriorados, calor acumulado o baterías dañadas.
En los teléfonos modernos, las baterías de ion-litio permiten cargar rápido y almacenar mucha energía en poco espacio. Sin embargo, cuando hay una falla interna, sobrecalentamiento o daño físico, pueden producirse reacciones peligrosas, como hinchazón, humo, fuego o explosiones.
Señales de alarma al cargar el celular
Más allá de que el caso sigue bajo investigación, el episodio dejó una advertencia concreta para cualquier usuario: si el celular se calienta de manera inusual, conviene desconectarlo de inmediato y dejar de usarlo hasta revisar el estado del equipo y sus accesorios.
- No usar cargadores o cables dañados, pelados, flojos o de origen dudoso.
- Evitar cargar el celular bajo el sol o sobre el tablero del auto.
- No tapar el teléfono mientras carga, porque puede acumular calor.
- Desconectar el equipo si se hincha, larga olor, humo o se calienta demasiado.
- No seguir usando baterías golpeadas o deformadas, aunque el teléfono todavía funcione.
También es recomendable usar accesorios compatibles con el modelo del teléfono y evitar adaptadores genéricos de mala calidad. En un auto, además, el calor dentro del habitáculo puede subir rápidamente, incluso en días que no parecen extremos.
Dolor en la Universidad Nacional de Córdoba
La muerte de Lucila Pagani causó profundo dolor en Córdoba. La mujer era docente de la Universidad Nacional de Córdoba, y su fallecimiento generó mensajes de pesar entre allegados, colegas y miembros de la comunidad educativa.
Mientras avanzan los peritajes, el caso abre una pregunta incómoda sobre una costumbre diaria: cargar el celular en el auto parece algo menor, pero puede volverse riesgoso si el dispositivo, la batería o los accesorios presentan fallas.
