La combinación de altas temperaturas y condiciones ambientales específicas ha disparado una nueva alerta sanitaria en la Provincia de Buenos Aires. Según la última actualización oficial del 20 de febrero de 2026, la proliferación de cianobacterias ha alcanzado niveles críticos en múltiples cuerpos de agua dulce, obligando a las autoridades a restringir el acceso recreativo para proteger la salud pública.
Este fenómeno, impulsado en gran medida por alteraciones climáticas y factores antrópicos, exige que tanto los residentes locales como los turistas extremen las precauciones. A través del Programa de Gestión Integral de Cianobacterias, la Subsecretaría de Recursos Hídricos bonaerense mantiene un monitoreo constante que hoy arroja resultados preocupantes para varios municipios clave.
Municipios bonaerenses afectados y niveles de alerta actuales

El mapa de riesgo de la provincia muestra una distribución amplia de las floraciones algales. La situación más grave se concentra en los municipios de General Madariaga y Lezama, los cuales se encuentran bajo alerta roja (riesgo alto). En estas localidades, la concentración de microorganismos en el agua es lo suficientemente densa como para representar un peligro inminente por contacto directo o inhalación.
Por otro lado, un grupo numeroso de distritos ha sido clasificado con alerta naranja (riesgo medio). Entre ellos destacan Alberti, Avellaneda, Balcarce, Benito Juárez, Chacabuco, Lobos, Monte Hermoso, Rivadavia y San Miguel del Monte. En todos estos cuerpos de agua rige la aplicación de la bandera sanitaria, una señalética específica que indica al visitante que el riesgo potencial para la salud es elevado y que el ingreso al agua está terminantemente desaconsejado.
Ver también: Alerta sanitaria en Provincia de Buenos Aires: el mapa actualizado de lagunas y ríos invadidos por cianobacterias
Finalmente, en la zona ribereña del Río de la Plata, el municipio de Quilmes registra una alerta amarilla (riesgo bajo), lo que implica que, si bien hay presencia mínima de cianobacterias, aún es posible el uso recreativo tomando precauciones estrictas como ducharse inmediatamente después de salir del río.
La ciencia detrás del problema: qué son y por qué proliferan

Para comprender la magnitud de esta alerta, es necesario un análisis detallado del microorganismo involucrado. Las cianobacterias, comúnmente llamadas algas verdeazuladas, son en realidad bacterias fotosintéticas que habitan nuestro planeta desde hace miles de millones de años. Sin embargo, su crecimiento descontrolado, conocido como floración o “bloom”, es un síntoma claro de un grave desequilibrio ecológico.
Este desequilibrio responde a un proceso llamado eutrofización, que consiste en el enriquecimiento excesivo del agua con nutrientes, principalmente fósforo y nitrógeno. Estos elementos llegan a las lagunas y ríos bonaerenses a través del escurrimiento de fertilizantes agrícolas, vertidos industriales y efluentes cloacales urbanos no tratados adecuadamente.
Cuando esta sobrecarga de nutrientes se combina con las altas temperaturas estivales, la radiación solar intensa y el estancamiento del agua (frecuente en épocas de sequía o bajante), las cianobacterias encuentran un entorno de incubación perfecto. El resultado es una multiplicación exponencial que tiñe la superficie de un color verde brillante o amarronado, consumiendo el oxígeno disuelto y bloqueando el paso de la luz, lo que afecta drásticamente a toda la cadena trófica acuática.
El cianosemáforo: tecnología y monitoreo bimodal
Para gestionar esta crisis ambiental de forma eficiente, el gobierno provincial ha implementado el Cianosemáforo, un sistema de alerta temprana que actualmente involucra a 50 municipios. La eficacia de este sistema radica en su avanzado enfoque de monitoreo bimodal, que cruza datos empíricos de dos fuentes distintas para garantizar la máxima precisión de la información pública.
Por un lado, los municipios envían reportes territoriales basados en la observación visual directa y la toma de muestras in situ. Por otro, profesionales de la Autoridad del Agua (ADA) realizan un monitoreo satelital continuo. A través de imágenes multiespectrales, los satélites detectan la concentración de pigmentos específicos como la clorofila-a y la ficocianina en la superficie del agua. Cuando un municipio no envía su reporte local, el sistema utiliza la telemetría satelital como referencia exclusiva para proteger a la comunidad.
A continuación, se detalla cómo interpretar los niveles de este sistema oficial:
| Nivel de alerta | Aspecto visual del agua | Nivel de riesgo sanitario | Recomendación y protocolo oficial |
|---|---|---|---|
| Verde | Superficie limpia, sin manchas evidentes ni espuma. | Nulo / Bajo | Uso recreativo libre. Sin restricciones para bañistas. |
| Amarillo | Pequeñas manchas verdes aisladas. Apariencia de polvillo en el agua. | Bajo | Baño permitido con precaución. Es obligatorio lavarse con agua limpia al salir. |
| Naranja | Masa verde brillante en la superficie. Aspecto espeso de “sopa de arvejas”. | Medio | Prohibido bañarse. Bandera sanitaria activa. Evitar todo contacto directo. |
| Rojo | Masa espesa, verde oscuro o amarronada. Presencia de costras y olor fuerte. | Alto | Prohibido el ingreso y acercarse a la orilla. Bandera sanitaria activa. Riesgo toxicológico grave. |
Impacto toxicológico en la salud humana y animales de compañía
El verdadero peligro de las cianobacterias radica en su capacidad metabólica para producir cianotoxinas, un grupo de compuestos químicos altamente nocivos. Entre las más comunes en la región pampeana destacan las hepatotoxinas (como las microcistinas, que atacan directamente el hígado) y las neurotoxinas (que afectan el sistema nervioso central).
El análisis toxicológico ambiental advierte que la exposición no requiere necesariamente la ingesta intencional de grandes volúmenes de agua. Las vías de intoxicación documentadas incluyen:
- Ingestión accidental: Tragar agua durante actividades recreativas como natación, kayak o esquí acuático.
- Inhalación de aerosoles: Respirar las microgotas que se desprenden por la acción del viento o el oleaje cerca de la orilla afectada.
- Contacto dérmico: La fricción prolongada de la piel con las floraciones puede desencadenar reacciones alérgicas severas y dermatitis.
Los síntomas en humanos suelen manifestarse con rapidez tras la exposición e incluyen vómitos, diarrea, fuertes dolores de cabeza, erupciones cutáneas, irritación ocular y dificultades respiratorias. En niños pequeños, adultos mayores y personas inmunodeprimidas, el cuadro de deshidratación o falla hepática puede agravarse con extrema rapidez.
Es fundamental destacar el altísimo riesgo para los animales de compañía, especialmente los perros. Los caninos suelen beber agua directamente de la orilla (donde se concentra la mayor carga de toxinas por el arrastre del viento) o lamerse el pelaje después de nadar, ingiriendo dosis masivas. Los casos de insuficiencia hepática aguda en perros expuestos a cianobacterias son recurrentes durante la temporada de verano y, lamentablemente, suelen resultar fatales en cuestión de horas si no reciben tratamiento veterinario de urgencia.
Recomendaciones clave para evitar intoxicaciones este verano
Ante la persistencia y expansión de las alertas en la provincia, la adopción de medidas preventivas rigurosas es la única barrera efectiva contra la exposición a cianotoxinas. Se recomienda a la población aplicar las siguientes pautas de seguridad:
- Respetar la señalética oficial: No ingresar bajo ningún concepto al agua si se encuentra izada la bandera sanitaria con la cruz roja o si se visualizan carteles municipales de advertencia.
- Inspección visual previa: Antes de acampar o permitir que niños y mascotas se acerquen a la orilla, observar detenidamente la superficie del agua en busca de manchas verdes, grumos o espuma de aspecto poco natural.
- Ducha descontaminante inmediata: Si se tuvo contacto accidental con agua contaminada o se ingresó a un cuerpo de agua con alerta amarilla, es imperativo ducharse con agua limpia y jabón inmediatamente al salir.
- Control estricto de mascotas: Mantener a los perros con correa y alejados de las orillas afectadas. Proveerles siempre de agua potable fresca y limpia de origen seguro para evitar que intenten hidratarse en la laguna.
- Consulta médica y veterinaria rápida: Ante la aparición repentina de síntomas gastrointestinales, respiratorios o cutáneos tras visitar una zona hídrica, acudir de inmediato al centro de salud o guardia veterinaria más cercana, informando explícitamente sobre la posible exposición a cianobacterias.
Reconocimiento internacional y estrategias de educación ambiental
El rigor analítico y la eficacia preventiva del sistema bonaerense han sido reconocidos recientemente a nivel global. El Programa de Gestión Integral de Cianobacterias ha logrado integrarse a la iniciativa internacional “Alerta Temprana para Todos” (EW4All), un proyecto impulsado conjuntamente por las Naciones Unidas y la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Este hito institucional consolida a la Provincia de Buenos Aires como pionera en el país en materia de seguridad hídrica predictiva.
Comprendiendo que la mitigación a largo plazo de este fenómeno requiere un cambio cultural profundo, las autoridades han apostado también por iniciativas pedagógicas de base. Se ha lanzado un nuevo material didáctico dirigido a alumnos de nivel primario titulado “Descubrí el Cianosemáforo de la Provincia de Buenos Aires. Lectura, juegos y aventuras acuáticas”. El objetivo es que las nuevas generaciones incorporen conocimientos científicos básicos sobre el cuidado del agua y desarrollen una conciencia temprana sobre los riesgos ambientales de la eutrofización.
Para garantizar la seguridad personal y familiar durante los episodios de calor extremo, es indispensable basarse en datos verificados. El estado actualizado de las lagunas, ríos y zonas costeras puede consultarse en tiempo real a través del portal oficial gba.gob.ar/cianobacterias, una herramienta de consulta obligatoria antes de planificar cualquier actividad al aire libre en contacto con el agua.













