La posibilidad de que deje de funcionar un colectivo que une localidades del oeste bonaerense encendió las alarmas de usuarios, intendentes y autoridades provinciales. Para quienes viajan por trabajo, estudio o atención médica, perder una conexión directa puede significar más transbordos, gastos y tiempo.
La preocupación se concentra en la línea 136, cuyo futuro fue motivo de una reunión entre el ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, y los intendentes de Las Heras, Navarro y Marcos Paz.
Qué se sabe sobre el futuro de la línea 136
En un comunicado del 4 de noviembre de 2026, la Provincia informó que los municipios reclamaron ante el Gobierno nacional por la posible desactivación del servicio. La expresión es importante: no equivale a confirmar que la línea ya dejó de circular.
La reunión se realizó con Juan Manuel Cerezo, intendente de Las Heras; Facundo Diz, de Navarro; y Ricardo Curutchet, de Marcos Paz. También participó el subsecretario de Transporte Terrestre, Damián Contreras.
Por qué preocupa especialmente en la Ruta 40
Los jefes comunales señalaron que el recorrido es parte de la conectividad entre sus comunidades y el Área Metropolitana. La continuidad del transporte público es relevante para estudiantes, pacientes y trabajadores que no cuentan con vehículo propio.
El intendente de Las Heras destacó la necesidad de que la línea siga conectando a los pueblos de la región. Desde Navarro advirtieron sobre el efecto de una eventual interrupción en la vida cotidiana y la actividad económica.
Qué alternativas se están evaluando
El Ministerio de Transporte provincial comunicó que se analizaron opciones para garantizar la conectividad y que las autoridades continuarán trabajando de manera coordinada. No se anunció una solución definitiva ni un nuevo esquema de frecuencias en ese encuentro.
Esto significa que no es correcto dar por aprobada una sustitución del servicio, ni anunciar recorridos alternativos que todavía no fueron oficializados.
Qué deben hacer los pasajeros
Antes de viajar conviene revisar las comunicaciones actualizadas de la empresa operadora y de los municipios involucrados, especialmente si se necesita combinar con otros medios de transporte.
La información oficial disponible al momento de la reunión refiere a un riesgo de desactivación y a gestiones para impedirlo. Cualquier modificación concreta de horarios, cabeceras o continuidad debería comunicarse formalmente a los usuarios.
El conflicto expone un problema más amplio para el interior cercano al AMBA: cuando un servicio interurbano se reduce, el impacto se distribuye entre varias localidades y no se resuelve necesariamente con una línea urbana de reemplazo.
