La Costa podría perder hasta 70 metros de playa: qué zonas están más expuestas

Un nuevo informe provincial analiza el avance del mar y los riesgos para las localidades costeras.

La costa bonaerense atraviesa transformaciones que no siempre se perciben durante una temporada turística. La erosión, la urbanización y las tormentas alteran playas y dunas, y obligan a planificar obras y usos del suelo con una perspectiva de largo plazo.

El 3 de noviembre de 2026, el Ministerio de Ambiente de la Provincia presentó en Costa del Este un diagnóstico sobre los ambientes costeros, con la participación de representantes municipales. El documento busca ofrecer información para decidir cómo proteger el litoral y evitar que el problema avance sin planificación.

Qué localidades están incluidas en el análisis

La presentación reunió a representantes de 13 municipios: Villa Gesell, La Costa, Monte Hermoso, Coronel Dorrego, Coronel Rosales, General Lavalle, General Madariaga, Mar Chiquita, San Cayetano, General Alvarado, Pinamar, Lobería y General Pueyrredón. La presencia de un distrito en esa lista no significa que toda su costa tenga el mismo nivel de amenaza.

El informe abarca una franja litoral de más de 800 kilómetros y considera procesos que se combinan: retroceso de la línea de costa, presión inmobiliaria, actividad turística y efectos del cambio climático.

Por qué se habla de playas que podrían retroceder

La erosión es el desplazamiento o pérdida de sedimentos por la acción de olas, corrientes y vientos. Puede agravarse cuando se modifican los médanos, se construye demasiado cerca del mar o se interrumpen movimientos naturales de arena.

En distintos estudios se analizan escenarios de retroceso costero de largo plazo. Las cifras máximas difundidas, como una posible pérdida de hasta 70 metros en determinados sectores, no describen una pérdida ya ocurrida ni una predicción uniforme para todas las playas. Dependen de la localización, del horizonte temporal y de las hipótesis utilizadas.

Qué cambia para vecinos, turistas y municipios

El impacto no se limita a que haya menos arena para colocar una sombrilla. La erosión puede comprometer accesos, defensas, infraestructura y viviendas cercanas a la costa. También afecta ecosistemas que amortiguan temporales.

La recomendación general de gestión costera es conservar médanos y vegetación, ordenar la expansión urbana y evitar intervenciones aisladas que solucionen un problema en un punto pero lo trasladen a otro.

Para propietarios y desarrolladores, la información más útil es la evaluación concreta de cada tramo. No alcanza con tomar una cifra regional para estimar el riesgo de un lote determinado.

Qué se sabe y qué falta precisar

La Provincia confirmó la presentación de un diagnóstico integral y la participación de municipios costeros. Para identificar con rigor las playas con mayor retroceso proyectado se necesitan los mapas, las escalas y los escenarios específicos del estudio.

Por eso, no corresponde presentar un ranking cerrado de balnearios amenazados sin consultar esas fichas técnicas. El informe abre una discusión necesaria antes de una nueva temporada: cómo conservar el recurso natural que sostiene buena parte del turismo bonaerense.

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