Un grave episodio ocurrido durante la madrugada del domingo 25 de octubre en la ciudad bonaerense de Arrecifes generó una fuerte conmoción y abrió una investigación judicial por el accionar de efectivos de la Policía Bonaerense.
Un automóvil en el que viajaban seis jóvenes fue perseguido por varios patrulleros y recibió numerosos impactos de bala. Como consecuencia, dos mujeres resultaron heridas, una de ellas de gravedad, mientras que dos policías fueron apartados de sus funciones.
El hecho se produjo alrededor de las 5:30 de la madrugada, cuando tres mujeres y tres varones, de entre 19 y 23 años y oriundos de Pergamino, circulaban a bordo de un Volkswagen Gol blanco por las calles de Arrecifes.
Según la información conocida, todo comenzó en la intersección de avenida Merlassino y Roque Sáenz Peña, donde efectivos policiales intentaron identificar a los ocupantes del vehículo. Por circunstancias que todavía son materia de investigación, el conductor no detuvo su marcha y continuó circulando, lo que dio inicio a una persecución por distintas calles de la ciudad.
Durante el seguimiento, al que se sumaron efectivos de distintas dependencias policiales, el automóvil habría realizado maniobras peligrosas e incluso circulado en contramano. La persecución se extendió durante varios kilómetros y finalizó sobre la Ruta Nacional 8, a la altura del kilómetro 180, donde el vehículo fue finalmente interceptado.
La situación adquirió extrema gravedad cuando se constató que el automóvil presentaba numerosos impactos de bala y que dos de las jóvenes que viajaban en su interior habían sido alcanzadas por los disparos efectuados durante el procedimiento policial.
Personal de emergencias médicas acudió al lugar y trasladó a las víctimas al Hospital Municipal Santa Francisca Romana de Arrecifes, donde recibieron las primeras atenciones. Una de ellas debió ser intervenida quirúrgicamente y permanecía internada en terapia intensiva, mientras que la otra sufrió una herida de bala en la zona del coxis y fue derivada al Hospital San José de Pergamino.
Los familiares de las jóvenes expresaron su indignación por lo sucedido y cuestionaron la utilización de armas de fuego durante la persecución, además de denunciar presuntos malos tratos por parte de los uniformados.
Dos policías apartados y una investigación judicial
Ante la gravedad del episodio, tomó intervención la Unidad Funcional de Instrucción N° 6 del Departamento Judicial de San Nicolás, a cargo del fiscal Martín Mariezcurrena, quien dispuso distintas medidas para reconstruir lo ocurrido y establecer las responsabilidades correspondientes.
Entre las primeras diligencias se ordenó el secuestro de las armas reglamentarias de los efectivos involucrados, que serán sometidas a peritajes balísticos para determinar su vinculación con los disparos que impactaron contra el automóvil y provocaron las lesiones a las víctimas.
También se incorporaron a la investigación las imágenes registradas por las cámaras del Centro de Monitoreo Municipal, consideradas fundamentales para reconstruir el recorrido del vehículo y establecer en qué circunstancias se produjo la utilización de armas de fuego.
El Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires confirmó que hubo disparos policiales durante la persecución y dispuso que dos efectivos fueran desafectados de sus funciones, mientras que la Auditoría General de Asuntos Internos inició las correspondientes actuaciones administrativas.
Un episodio que recuerda la tragedia de San Miguel del Monte
Lo ocurrido en Arrecifes volvió a poner bajo discusión los procedimientos policiales durante las persecuciones vehiculares y trajo inevitablemente a la memoria la tragedia registrada el 20 de mayo de 2019 en San Miguel del Monte.
En aquella oportunidad, cinco jóvenes que viajaban en un Fiat 147 fueron perseguidos por efectivos policiales que efectuaron disparos contra el automóvil. La persecución terminó cuando el vehículo chocó contra un camión, provocando la muerte de Gonzalo Domínguez, Danilo Sansone, Camila López y Aníbal Suárez. La única sobreviviente fue Rocío Quagliarello, quien sufrió graves heridas.
Por aquel hecho, dos policías fueron condenados a prisión perpetua y otros dos recibieron penas de 15 años de prisión.
Si bien se trata de episodios diferentes y la investigación por lo ocurrido en Arrecifes se encuentra en sus primeras etapas, las circunstancias conocidas generan serios interrogantes sobre los criterios empleados para utilizar armas de fuego durante una persecución y los riesgos que estas intervenciones representan para la vida de las personas.
La Justicia deberá determinar por qué se efectuaron los disparos, si existió alguna situación que justificara el uso de las armas y si los efectivos actuaron de acuerdo con los protocolos vigentes.
Mientras avanza la investigación, la principal preocupación está puesta en la evolución de las dos jóvenes heridas, especialmente de aquella que debió ser operada y permanecía internada en terapia intensiva, en un episodio de extrema gravedad que pudo haber terminado en una nueva tragedia.
