El programa para acceder a la nacionalidad a cambio de inversiones ya genera repercusión internacional antes de su puesta en marcha. El pasaporte argentino se perfila como un nuevo símbolo de estatus para los ciudadanos de mayor patrimonio en Estados Unidos, según destacó un informe especial de la revista Forbes.
El primer programa de ciudadanía por inversión en la región
La iniciativa impulsada por el Ministerio de Economía busca posicionar a la Argentina como el primer país de Sudamérica y del G20 en ofrecer este esquema.
El mecanismo, que se lanzará antes de finales de 2026, permitirá obtener la nacionalidad mediante donaciones al Tesoro o la suscripción de títulos públicos.
Comparación con la tarjeta Amex Black y el prestigio del lujo
Especialistas en migración por inversión, como el presidente de Apex Capital Partners, Nuri Katz, remarcaron el atractivo aspiracional del programa.
Para los asesores financieros, contar con la ciudadanía argentina comenzará a verse como un activo exclusivo de prestigio, comparable con productos financieros de alto rango como la tarjeta Amex Black.
Póliza de seguro y “plan B” ante la incertidumbre global
Desde firmas internacionales como Latitude World explicaron que la demanda de segundas nacionalidades crece de forma acelerada entre empresarios norteamericanos.
El pasaporte funciona como una herramienta de diversificación patrimonial y “plan B” para contar con movilidad internacional inmediata ante escenarios de inestabilidad geopolítica.
Ventajas del Mercosur y compatibilidad horaria
Además del prestigio simbólico, los analistas destacan ventajas operativas concretas que posicionan al país por encima de otras opciones globales.
Entre ellas sobresalen la escasa diferencia horaria con Estados Unidos para hacer negocios y la residencia simplificada en los países del Mercosur para vivir, trabajar o estudiar.
