Un intenso temporal de viento golpea este lunes a gran parte de la Costa Atlántica bonaerense, donde las fuertes ráfagas provocaron caída de árboles y postes, daños en estructuras, interrupciones del tránsito y cortes de energía, además de una importante crecida del mar que generó complicaciones en diferentes localidades costeras.
La situación se desarrolla en el marco de una alerta naranja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para buena parte del corredor costero de la provincia de Buenos Aires. El organismo había anticipado vientos del oeste rotando al sudoeste con velocidades sostenidas de entre 50 y 70 kilómetros por hora y ráfagas que podían alcanzar los 90 km/h.
Mar del Plata es uno de los puntos donde el viento mostró mayor intensidad. Durante la jornada se registraron ráfagas cercanas a los 100 kilómetros por hora, que comenzaron a generar numerosos inconvenientes en distintos sectores de la ciudad.
Entre los episodios registrados, dos postes de energía eléctrica fueron derribados por el viento y terminaron sobre la calzada en la zona de Roffo y Constitución. Afortunadamente, no se informaron personas heridas como consecuencia del episodio.
También se produjo la caída de un árbol sobre el balcón de una vivienda ubicada sobre la avenida Tejedor, provocando daños en la baranda de la propiedad. Tampoco hubo personas lesionadas.
Defensa Civil desplegó cuadrillas para atender diferentes emergencias y confirmó intervenciones por árboles, ramas, carteles y otras estructuras afectadas por las ráfagas. En algunos sectores también se reportaron postes derribados y barrios con inconvenientes en el suministro eléctrico.
Villa Gesell también fue duramente alcanzada por el temporal. Allí se registraron oficialmente ráfagas de hasta 86 kilómetros por hora, suficientes para derribar árboles en distintos puntos de la ciudad y provocar cortes temporarios de calles.
Personal municipal fue desplegado para retirar los ejemplares caídos y liberar las vías de circulación, mientras las autoridades recomendaron a los vecinos permanecer dentro de sus viviendas siempre que fuera posible y evitar acercarse a árboles, postes, cables y estructuras que pudieran desprenderse.
En el Partido de La Costa, donde también rige la alerta naranja, las autoridades adoptaron medidas preventivas ante la intensidad prevista del fenómeno. Para la tarde de este lunes fueron suspendidas las actividades recreativas, culturales, educativas, deportivas y religiosas hasta que mejoren las condiciones meteorológicas.
El SMN había advertido para esa región sobre vientos del oeste con posterior rotación al sudoeste, velocidades de entre 40 y 60 kilómetros por hora y ráfagas capaces de alcanzar los 90 km/h, especialmente durante las horas de mayor intensidad del fenómeno.
Pero el temporal no se limita a Mar del Plata, Villa Gesell y el Partido de La Costa. Una extensa franja del litoral marítimo bonaerense se encuentra afectada por las fuertes ráfagas y una pronunciada crecida del mar.
En sectores del sur de la Costa Atlántica, particularmente en Claromecó, Reta y Marisol, la combinación del viento y el avance del agua produjo daños materiales en paradores y una fuerte erosión sobre las playas.
La situación también fue complicada en Monte Hermoso, donde el fuerte viento proveniente del sur estuvo acompañado por un considerable aumento del nivel del mar. El agua alcanzó sectores de la costanera y en determinados lugares avanzó hacia las calles, provocando anegamientos y afectando instalaciones ubicadas sobre la playa.
El fenómeno alcanzó además otros puntos del litoral bonaerense, con reportes vinculados a la sudestada y la pleamar, configurando una jornada especialmente compleja a lo largo de buena parte de la costa provincial.
Ante este escenario, las autoridades solicitaron reducir al mínimo indispensable la circulación, no permanecer debajo de árboles, carteles o postes de electricidad y evitar acercarse a escolleras, playas y sectores costeros expuestos al fuerte oleaje.
También se recomienda asegurar macetas, muebles, toldos y cualquier objeto ubicado en patios, balcones o terrazas que pueda ser desplazado por las ráfagas, además de mantener cerradas puertas y ventanas mientras persistan las condiciones adversas.
El temporal convirtió así al primer día de la primavera en una jornada marcada por el viento, el mar embravecido y numerosos daños materiales en la Costa Atlántica bonaerense, mientras Defensa Civil, Bomberos, municipios y empresas de servicios continúan trabajando para atender las consecuencias del fenómeno.
La situación permanece bajo seguimiento y las autoridades insisten en extremar las precauciones hasta que disminuya definitivamente la intensidad del viento.
Foto: Modo Costero
