Con el inicio de julio, millones de argentinos ya comienzan a planificar una de las primeras escapadas del segundo semestre del año. El calendario ofrecerá para muchos trabajadores un fin de semana extra largo de cuatro días, una oportunidad ideal para descansar, viajar y disfrutar de los principales destinos turísticos de la provincia de Buenos Aires.
El miércoles 9 de julio se conmemora el Día de la Independencia, uno de los feriados nacionales inamovibles más importantes del país. A esa jornada se suma, para numerosos trabajadores y empleados de distintos organismos públicos y empresas privadas, el viernes 10 de julio, declarado como día no laborable con fines turísticos, una medida impulsada por el Gobierno nacional para fomentar el turismo interno y extender el movimiento económico en las distintas regiones del país.
De esta manera, quienes no deban cumplir tareas el viernes podrán disfrutar de un descanso de cuatro días consecutivos, desde el miércoles 9 hasta el domingo 12 de julio.
Destinos bonaerenses entre los más elegidos
La provincia de Buenos Aires volverá a concentrar una parte importante del movimiento turístico durante ese fin de semana largo, con propuestas para todos los gustos.
Mar del Plata, la capital turística
La ciudad de Mar del Plata continúa siendo uno de los destinos preferidos durante todo el año. Su amplia oferta hotelera, la variada gastronomía, los paseos costeros, el Puerto, el Torreón del Monje, la Rambla, el Casino Central y los tradicionales centros comerciales convierten a “La Feliz” en una excelente alternativa incluso durante el invierno.
4
Partido de La Costa
Localidades como San Clemente del Tuyú, Santa Teresita, San Bernardo, Mar de Ajó y Costa del Este ofrecen playas ideales para caminar junto al mar, una variada gastronomía y numerosas actividades recreativas para disfrutar en familia durante la temporada invernal.
Pinamar y Villa Gesell
Pinamar combina naturaleza, bosques, médanos y una importante infraestructura turística, mientras que Villa Gesell mantiene su atractivo con sus tradicionales paseos comerciales, propuestas gastronómicas y un entorno ideal para quienes buscan tranquilidad frente al mar.
Sierras para desconectarse
Quienes prefieran paisajes serranos podrán optar por ciudades como Tandil, reconocida por el Cerro El Centinela, el Parque Independencia y su tradicional producción de quesos y salamines, o Sierra de la Ventana, uno de los principales destinos de turismo aventura y naturaleza de la provincia.
Lagunas y turismo de cercanía
Las escapadas también tendrán como protagonistas a destinos ubicados a pocas horas de los grandes centros urbanos.
Chascomús invita a disfrutar de su emblemática laguna, caminatas costeras, actividades náuticas y un importante patrimonio histórico.
Por su parte, San Miguel del Monte ofrece una de las lagunas más tradicionales de la provincia, ideal para la pesca, el descanso y las actividades al aire libre.
Relax en las aguas termales
Otra de las opciones que cada año gana más visitantes son los complejos termales bonaerenses.
Entre ellos se destacan las Termas de Dolores, con modernas piscinas de aguas mineromedicinales; las Termas del Salado, en General Belgrano, que combinan bienestar y naturaleza a orillas del río Salado; y el complejo termal de Tapalqué, uno de los desarrollos turísticos más importantes del centro bonaerense, con piscinas cubiertas y al aire libre, spa y servicios recreativos.
Expectativa por un importante movimiento turístico
El sector turístico espera un importante flujo de visitantes durante esos cuatro días, favorecido por el receso invernal que comienza a acercarse y por la posibilidad de realizar escapadas de corta distancia dentro de la provincia de Buenos Aires.
Hoteles, cabañas, complejos turísticos, restaurantes y comercios ya se preparan para recibir a miles de viajeros que aprovecharán este nuevo descanso para recorrer la Costa Atlántica, las sierras, las lagunas y los parques termales bonaerenses, consolidando una vez más al turismo interno como uno de los grandes motores de la economía regional.
