La controversia generada tras el sorteo de 110 viviendas realizado en la ciudad de Las Flores continúa sumando repercusiones y mantiene en vilo a cientos de familias que esperaban acceder al sueño de la casa propia.
El hecho salió a la luz luego de que vecinos advirtieran una irregularidad durante el procedimiento de preadjudicación realizado días atrás. Según se confirmó posteriormente, en uno de los bolilleros utilizados para el sorteo no se encontraba la bolilla correspondiente al número cero en la centena, una situación que dejó sin posibilidades matemáticas de resultar favorecidas a 139 familias que cumplían con los requisitos para participar.
Lo que inicialmente había sido presentado como una jornada histórica para la comunidad florense terminó convirtiéndose en un fuerte foco de cuestionamientos hacia la organización del proceso. El sorteo contó con la participación de autoridades municipales, representantes del Instituto de la Vivienda bonaerense y personal de la Escribanía General de Gobierno, además de ser transmitido públicamente a través de distintos medios locales.
Ante la creciente preocupación social, el intendente interino Fabián Blanstein encabezó una conferencia de prensa en la que reconoció el error, pidió disculpas a las familias afectadas y aseguró que el Municipio trabaja junto a organismos provinciales para encontrar una solución que permita reparar el perjuicio ocasionado.
Según explicaron las autoridades, la alternativa que actualmente se analiza consiste en gestionar la construcción o asignación de nuevas viviendas que serían sorteadas exclusivamente entre las familias que quedaron excluidas por la ausencia de la bolilla. El objetivo es restablecer las mismas probabilidades de adjudicación que tuvieron quienes participaron correctamente del proceso original.
Mientras tanto, vecinos afectados realizaron manifestaciones frente al Palacio Municipal para exigir definiciones concretas y solicitar que se esclarezcan las responsabilidades por lo ocurrido. Algunos sectores reclaman la anulación total del sorteo, mientras que otros consideran que debe preservarse la validez de las adjudicaciones ya realizadas y compensar únicamente a quienes resultaron perjudicados por el error.
La situación también generó repercusiones políticas y pedidos de informes por parte de distintos espacios de la oposición, que solicitaron explicaciones detalladas sobre las circunstancias que derivaron en la omisión de la bolilla y sobre los mecanismos de control aplicados durante el procedimiento.
Por estas horas, el futuro de las 110 viviendas adjudicadas y de las 139 familias afectadas continúa siendo motivo de debate en Las Flores. La resolución que adopten las autoridades municipales y provinciales será clave para restablecer la confianza en un proceso que debía representar una celebración para cientos de vecinos y terminó envuelto en una de las mayores polémicas administrativas registradas en la ciudad en los últimos años.
