La despedida pública a Carlos Alberto “Indio” Solari concluyó durante la madrugada de este lunes luego de una jornada histórica que reunió a decenas de miles de seguidores llegados desde distintos puntos de la Argentina para rendir homenaje a una de las figuras más influyentes del rock nacional.
El velatorio se desarrolló en el Microestadio José María Gatica, ubicado en Villa Domínico, partido de Avellaneda, donde las puertas se abrieron durante la mañana del domingo. La ceremonia se extendió por aproximadamente 18 horas ininterrumpidas y finalizó cerca de las 4 de la madrugada, cuando las autoridades confirmaron el cierre de la despedida pública.
Desde las primeras horas de la jornada se observaron extensas filas de fanáticos que llegaron con banderas, camisetas, flores, fotografías y mensajes dedicados al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Bajo una persistente lluvia, miles de personas aguardaron durante horas para ingresar al predio y despedir a quien durante décadas fue considerado una de las voces más representativas de la cultura popular argentina.
Si bien no existe hasta el momento una cifra oficial de asistentes, los principales medios nacionales coincidieron en describir la convocatoria como una de las despedidas populares más importantes de los últimos años, con una afluencia permanente de seguidores durante toda la jornada y la madrugada.
Tras la finalización del velatorio, la familia comunicó que concluyó la despedida pública y que los restos del artista serán trasladados para una ceremonia privada reservada a familiares y allegados. Hasta el momento no se informó oficialmente si habrá inhumación o cremación ni el lugar donde se realizará el sepelio, decisión que permanece en estricta reserva.
La muerte del Indio Solari, ocurrida el pasado viernes a los 77 años, provocó una conmoción nacional y generó homenajes espontáneos en distintas ciudades del país. Con el cierre del velatorio en Villa Domínico terminó la despedida pública, pero comenzó una nueva etapa en la que su legado artístico seguirá vivo a través de una obra que marcó a varias generaciones de argentinos.
