Reforma laboral en Argentina: ¿Cómo afecta la baja de aportes patronales a las jubilaciones?

La discusión sobre la reforma laboral en Argentina ha entrado en una fase decisiva este febrero de 2026. Uno de los puntos que genera mayor incertidumbre entre los trabajadores y los actuales beneficiarios del sistema previsional es el impacto de la reducción de las contribuciones patronales. Mientras el Gobierno argumenta que esta medida es la llave para fomentar el empleo registrado, diversos informes técnicos advierten sobre un posible desfinanciamiento de la ANSES.

El eje de la polémica: ¿A dónde va el dinero de los aportes?

La reforma propone una modificación sustancial en la estructura de los costos laborales. El cambio principal radica en la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo diseñado para cubrir futuras indemnizaciones. Lo que ha encendido las alarmas es que la financiación de este nuevo fondo provendría de una redirección de recursos que hoy van directamente al sistema de seguridad social.

En términos prácticos, una parte de lo que las empresas pagan actualmente como contribuciones patronales dejaría de ingresar a las arcas de la ANSES para alimentar estas cuentas individuales o colectivas de cese laboral. Según proyecciones de consultoras económicas y organismos vinculados a la recaudación, esto podría significar una merma de ingresos fiscales equivalente a más de 1 punto del Producto Bruto Interno (PBI) para el cierre de 2026.

Impacto directo en el sistema previsional

El sistema jubilatorio argentino funciona bajo un esquema de reparto, lo que significa que los haberes de los jubilados actuales se pagan, en gran medida, con los aportes y contribuciones de los trabajadores activos y sus empleadores.

Riesgo de desfinanciamiento:

  • Al reducirse el flujo de fondos que ingresa por contribuciones patronales, la ANSES pierde una de sus fuentes de financiamiento más estables. Los especialistas advierten que, si la creación de nuevos puestos de trabajo registrados no compensa rápidamente esta caída en la recaudación, el Estado podría enfrentar dificultades para sostener el valor real de las jubilaciones frente a la inflación.

El futuro de las moratorias:

  • En el marco de esta reforma, también se debate la continuidad de los regímenes de moratoria. El Gobierno busca virar hacia un sistema donde el haber esté estrictamente vinculado a los años de aportes efectivos, lo que plantea un desafío para quienes no logren completar los 30 años de servicios debido a la informalidad laboral histórica en el país.

¿Se compensa la caída con más empleo?

La postura oficial sostiene que la reducción del “costo argentino” permitirá que miles de empresas regularicen a sus empleados. Bajo esta lógica, el aumento en la cantidad de aportantes debería equilibrar la balanza fiscal. No obstante, economistas de diversos sectores señalan que este proceso de blanqueo suele ser más lento que la pérdida inmediata de ingresos por la baja de alícuotas.

Qué deben saber los jubilados y trabajadores actuales

Para quienes ya están retirados o están próximos a hacerlo, es importante seguir de cerca la reglamentación de la ley. Los puntos clave a monitorear son:

  • Fórmulas de movilidad: Si el desfinanciamiento se profundiza, la discusión sobre la fórmula de actualización de haberes será vital para evitar que el poder de compra de la mínima se deteriore.
  • Seguridad de los fondos: El proyecto estipula que el Fondo de Asistencia Laboral será invertido en el mercado financiero. Esto abre un debate sobre la seguridad de esos ahorros frente a la volatilidad económica.
  • Aportes a Obras Sociales: En las últimas negociaciones se decidió mantener el aporte del 6% destinado a la salud, descartando una reducción que inicialmente se barajó y que hubiera afectado directamente la atención médica de los trabajadores.

La reforma laboral de 2026 marca un cambio de paradigma en la relación entre el Estado, las empresas y el sistema de seguridad social. El desafío del país será encontrar el equilibrio entre la necesidad de dinamizar el mercado de trabajo y la obligación de garantizar jubilaciones dignas para quienes ya cumplieron su ciclo laboral.

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