Los terremotos de Venezuela y Colombia reactivan una inquietante pregunta: ¿puede pasar algo similar en Argentina?

Dos fuertes terremotos ocurridos con pocas semanas de diferencia volvieron a poner a Sudamérica bajo la lupa. Primero fue Venezuela y ahora Colombia, donde un movimiento de enorme magnitud volvió a mostrar hasta qué punto la actividad de las placas tectónicas puede cambiar, en cuestión de segundos, la vida de ciudades enteras.

La cercanía geográfica inevitablemente abrió interrogantes en otros países de la región. Y en Argentina hay una pregunta que comenzó a cobrar particular interés: ¿existen condiciones para que se produzca un terremoto de características similares?

Aunque para buena parte de los argentinos los grandes sismos parecen fenómenos lejanos, basta observar el pasado para encontrar algunos antecedentes sorprendentes. Incluso hay un dato poco conocido: nuestro país ya registró un terremoto de la misma magnitud que el que acaba de sacudir a Colombia.

El fuerte terremoto de Colombia que volvió a encender las alertas

Los terremotos de venezuela y colombia reactivan una inquietante pregunta: ¿puede pasar algo similar en argentina?

El lunes 10 de agosto de 2026, un terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia. El Servicio Geológico Colombiano ubicó el epicentro en cercanías de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a unos 103 kilómetros de profundidad.

El movimiento pudo sentirse a enormes distancias y provocó víctimas, daños estructurales y escenas de enorme preocupación en diferentes ciudades colombianas.

El episodio ocurrió apenas unas semanas después de otra secuencia sísmica extraordinaria registrada el 24 de junio en Venezuela, donde se produjeron movimientos de magnitud 7,2 y 7,5.

La proximidad temporal de ambos acontecimientos llevó a muchas personas a preguntarse si Sudamérica está atravesando un período de mayor actividad sísmica y si otros países podrían ser los próximos.

¿Los terremotos de Venezuela y Colombia están relacionados?

Este es uno de los primeros puntos que los especialistas buscan aclarar. Que dos grandes terremotos ocurran con pocas semanas de diferencia no significa que uno haya provocado al otro ni que exista una cadena de sismos avanzando por Sudamérica.

El Servicio Geológico Colombiano indicó que los terremotos de Venezuela y Colombia respondieron a procesos tectónicos diferentes.

En Venezuela tuvo protagonismo la interacción relacionada con la placa del Caribe y fallas relativamente superficiales. En Colombia, en cambio, el movimiento estuvo asociado a la placa de Nazca y su interacción con la placa Sudamericana, con una ruptura mucho más profunda.

Sin embargo, es justamente esa última placa la que introduce un elemento particularmente interesante cuando la mirada se dirige hacia Argentina.

¿Puede ocurrir un terremoto de magnitud 7,4 en Argentina?

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Sí, desde el punto de vista geológico es posible. Y no se trata solamente de una hipótesis sobre lo que podría ocurrir en algún momento del futuro.

Ya sucedió.

El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) señala que el 23 de noviembre de 1977 se produjo en San Juan un terremoto de magnitud 7,4, exactamente la misma magnitud informada para el sismo ocurrido ahora en Colombia.

Fue conocido como el terremoto de Caucete y tuvo consecuencias devastadoras. La fase destructiva se extendió durante más de un minuto, dejó 65 personas fallecidas y más de 300 heridos graves.

Las construcciones de adobe resultaron particularmente afectadas en Caucete y otros departamentos de San Juan, y el fenómeno también alcanzó sectores del norte de Mendoza.

Por lo tanto, un terremoto de la magnitud del colombiano no sería algo sin precedentes en territorio argentino.

Por qué Argentina también tiene terremotos

Argentina forma parte de un escenario tectónico complejo debido principalmente a la interacción entre dos enormes placas.

La placa de Nazca se desplaza y se introduce debajo de la placa Sudamericana, en un proceso denominado subducción. Esa interacción genera enormes esfuerzos en las rocas, deformaciones y fallas capaces de liberar repentinamente grandes cantidades de energía.

Es el mismo gran sistema tectónico relacionado con buena parte de la actividad sísmica que recorre el margen occidental de Sudamérica, aunque los terremotos no se producen de la misma manera ni tienen idénticas características en cada país.

Según el INPRES, la actividad sísmica argentina se concentra principalmente en el centro-oeste y noroeste del territorio nacional.

Las provincias argentinas con mayor riesgo sísmico

El mapa de peligrosidad sísmica argentino no muestra el mismo nivel de riesgo en todo el territorio. Hay regiones donde los movimientos son considerablemente más frecuentes y donde históricamente se produjeron los terremotos más destructivos.

Entre las áreas que requieren mayor atención se encuentran fundamentalmente sectores de:

  • San Juan.
  • Mendoza.
  • La Rioja.
  • Catamarca.
  • Salta.
  • Jujuy.
  • y otras áreas próximas a la región cordillerana y precordillerana.

San Juan y Mendoza concentran algunos de los antecedentes más dramáticos de la historia argentina.

En 1861, un terremoto destruyó gran parte de la ciudad de Mendoza y provocó alrededor de 6.000 muertes sobre una población que entonces rondaba los 18.000 habitantes.

Décadas después, el 15 de enero de 1944, San Juan sufrió el terremoto que se convirtió en la mayor catástrofe sísmica y una de las mayores tragedias naturales de la historia nacional. Aproximadamente 10.000 personas perdieron la vida y cerca del 80% de las construcciones existentes quedaron destruidas.

¿Y en la Provincia de Buenos Aires puede haber un terremoto?

La situación de la Provincia de Buenos Aires es muy diferente de la de San Juan, Mendoza o las provincias del noroeste. La actividad sísmica es considerablemente menor, pero eso no significa que sea inexistente.

Hay un antecedente histórico especialmente llamativo.

El 5 de junio de 1888, un terremoto afectó a las poblaciones ubicadas sobre la costa del Río de la Plata. Su epicentro fue localizado en el centro del estuario y el movimiento se sintió especialmente en Buenos Aires y Montevideo.

Según los registros del INPRES, alcanzó una intensidad VI en la escala Mercalli Modificada y produjo daños leves.

Esto demuestra que los movimientos sísmicos también pueden sentirse en una región que habitualmente no se asocia con terremotos.

De todos modos, el nivel de peligrosidad sísmica del territorio bonaerense es mucho menor que el existente en la región de Cuyo y el oeste argentino. Por eso, la posibilidad de un gran terremoto no es uniforme para todo el país.

¿El terremoto de Colombia puede provocar uno en Argentina?

No existe actualmente evidencia que permita afirmar que el terremoto colombiano vaya a desencadenar un gran sismo en Argentina.

Los terremotos no funcionan como una sucesión previsible que recorre el continente de norte a sur.

Aunque Colombia y Argentina están influenciadas por la interacción entre la placa de Nazca y la Sudamericana, existen enormes distancias, distintas fallas, diferentes profundidades y mecanismos geológicos particulares.

Por eso, la ocurrencia de un terremoto en Colombia no permite anticipar que Argentina será afectada a continuación.

¿Se puede saber cuándo ocurrirá el próximo gran terremoto?

Este es quizás el punto más importante. Actualmente la ciencia no puede predecir con precisión el día, la hora y el lugar donde ocurrirá un terremoto.

Los especialistas sí pueden determinar qué regiones presentan mayor peligrosidad a partir de la actividad sísmica registrada, las fallas existentes, la geología y los grandes terremotos del pasado.

Es por eso que existen mapas de peligrosidad sísmica y normas especiales para construcciones.

El nuevo mapa elaborado por el INPRES analiza la probabilidad de que un determinado movimiento del suelo ocurra en cada región argentina. La clasificación permite establecer distintos requisitos de seguridad para las construcciones según el lugar donde estén ubicadas.

Un dato de la historia argentina que sorprende tras lo ocurrido en Colombia

Las imágenes y consecuencias de los últimos terremotos en Sudamérica pueden generar la sensación de que Argentina se encuentra muy lejos de este tipo de fenómenos. Sin embargo, el registro histórico cuenta otra historia.

El país ha atravesado terremotos destructivos en Mendoza, San Juan, Salta, Jujuy, La Rioja, Córdoba, Tucumán y otras provincias. Algunos causaron miles de muertos y modificaron por completo ciudades enteras.

Y hay una comparación inevitable después de lo sucedido en Colombia: el terremoto colombiano alcanzó una magnitud de 7,4. El gran terremoto de San Juan de 1977 también alcanzó 7,4.

Esto no significa que exista actualmente una señal de que un evento semejante esté por ocurrir en Argentina. Tampoco que los últimos terremotos estén conectados.

Pero sí deja en evidencia algo que muchas veces pasa inadvertido: Argentina es un país con riesgo sísmico real y algunas regiones poseen antecedentes capaces de compararse, en magnitud, con los grandes terremotos que hoy conmocionan al continente.

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