Ley de Arbolado en Provincia: buscan exigir viveros escolares y plantar un árbol por nacimiento

Un proyecto presentado en el Senado bonaerense propone crear un Plan Provincial de Arbolado para ampliar la cobertura verde, priorizar especies nativas, proteger los ejemplares existentes y sumar iniciativas como “Un nacimiento, un árbol” y viveros escolares.

La falta de sombra en calles y veredas se vuelve especialmente visible durante los días de temperaturas extremas. En ese escenario, una iniciativa presentada en la Legislatura bonaerense propone ampliar de manera progresiva la cantidad de árboles en ciudades y localidades de toda la Provincia de Buenos Aires.

El proyecto busca crear un Plan Provincial de Arbolado, Forestación y Reforestación que combine nuevas plantaciones, protección de los ejemplares existentes, producción de especies nativas y participación de escuelas y vecinos. Entre las propuestas aparecen medidas llamativas, como plantar un árbol por cada nacimiento y también por cada estudiante que termine sus estudios.

Un nuevo Plan Provincial de Arbolado para Buenos Aires

La iniciativa fue presentada por la senadora bonaerense Malena Galmarini y tramita en la Cámara alta como expediente E 231/2026-2027, bajo la denominación de promoción y conservación del arbolado.

El objetivo es incrementar progresivamente la masa arbórea provincial y utilizar la forestación como una herramienta frente a las altas temperaturas, la pérdida de biodiversidad y otros efectos asociados al cambio climático.

El texto pone especial atención sobre las especies nativas de cada ecorregión bonaerense, que tendrían prioridad para nuevas plantaciones, reposiciones y corredores biológicos. También contempla la utilización de árboles frutales cuando las condiciones ambientales y técnicas lo permitan.

Más árboles nativos y una red de viveros en toda la Provincia

Uno de los ejes centrales es la creación de una Red Provincial de Viveros Forestales, integrada por establecimientos provinciales y municipales. Su función sería producir y garantizar ejemplares certificados para abastecer las distintas campañas de forestación.

  • Prioridad para especies autóctonas: se favorecerán variedades adaptadas a las características ambientales de cada región.
  • Producción de ejemplares: los viveros provinciales y municipales formarían una red para abastecer los programas de plantación.
  • Convenios: la autoridad de aplicación podría trabajar con viveros públicos y privados, organizaciones sociales e instituciones educativas.
  • Asistencia técnica: se prevén acciones de capacitación y acompañamiento para los proyectos de forestación y reforestación.

Qué tendrían que hacer los municipios

Los municipios ocuparían un lugar central en la implementación. De aprobarse la iniciativa, deberán desarrollar planes anuales de forestación y reforestación y contemplar partidas presupuestarias destinadas a estas políticas.

También tendrán responsabilidad sobre el cuidado y mantenimiento de los ejemplares plantados en plazas, parques, calles y otros espacios públicos, además de promover la creación o fortalecimiento de viveros municipales.

Este punto tiene un antecedente importante: la Provincia ya cuenta con la Ley 12.276 de Arbolado Público, vigente desde 1999, que establece obligaciones de forestación para los municipios y regula las intervenciones sobre los árboles públicos. La nueva propuesta busca ampliar esa política con programas provinciales, especies nativas, viveros y acciones educativas.

La normativa vigente puede consultarse en el Sistema de Información Normativa de la Provincia de Buenos Aires.

Tala, poda y daños: qué acciones busca restringir el proyecto

Otro de los objetivos es fortalecer la protección del patrimonio arbóreo existente. El proyecto contempla restricciones sobre intervenciones capaces de perjudicar o provocar la muerte de los ejemplares.

  • Extracción y tala: no podrían realizarse sin la correspondiente autorización.
  • Podas indebidas: se busca impedir intervenciones que afecten innecesariamente el desarrollo natural del árbol.
  • Daños en raíces: quedarían alcanzadas las acciones que comprometan el sistema radicular.
  • Sustancias tóxicas y quemaduras: se incluyen entre las prácticas capaces de causar daños al arbolado.
  • Elementos sobre troncos y ramas: también se busca evitar la colocación de objetos que alteren el crecimiento normal de los ejemplares.

“Un nacimiento, un árbol”: cómo funcionaría

Uno de los programas más particulares de la propuesta es “Un nacimiento, un árbol”. La idea es que por cada niño o niña que nazca en territorio bonaerense se plante un ejemplar.

La implementación se realizaría en coordinación con el Registro Provincial de las Personas. Además, cada familia recibiría un certificado digital simbólico que dejaría constancia del árbol plantado en nombre del recién nacido.

También habría un árbol por cada estudiante que termine sus estudios

La iniciativa incorpora además el programa “Un egresado, un árbol”. En este caso, se prevé plantar un ejemplar por cada estudiante que finalice alguno de los niveles del sistema educativo bonaerense.

Las jornadas podrían realizarse junto con escuelas, cooperadoras, municipios y organizaciones de cada localidad, vinculando la finalización de una etapa educativa con una acción concreta de forestación.

Viveros escolares para que los alumnos produzcan y cuiden árboles

El proyecto suma otra pata educativa: la creación de viveros escolares en establecimientos de la Provincia.

Estos espacios funcionarían como ámbitos de aprendizaje práctico en los que los estudiantes podrían conocer los procesos de germinación, plantación y conservación de especies arbóreas y participar directamente de acciones ambientales.

Por qué los árboles son claves frente a las olas de calor

La iniciativa vincula directamente el aumento de la cobertura vegetal con la adaptación de las ciudades a temperaturas cada vez más elevadas. Calles con mayor presencia de árboles pueden contar con más superficie sombreada y menor exposición directa del pavimento, las veredas y las viviendas a la radiación solar.

Además, el arbolado urbano contribuye a absorber dióxido de carbono, retener parte del agua durante lluvias intensas, mejorar la biodiversidad y generar corredores para aves, insectos y otras especies.

El proyecto todavía debe pasar por la Legislatura

La propuesta todavía no está vigente. Fue ingresada formalmente al Senado bonaerense el 28 de mayo de 2026 y actualmente se encuentra en estudio en la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

El expediente también tiene asignado tratamiento en las comisiones de Asuntos Municipales, Descentralización y Fortalecimiento Institucional; Presupuesto e Impuestos; y Legislación General.

El estado de la iniciativa puede seguirse en la ficha oficial del proyecto en el Senado de la Provincia de Buenos Aires.

Si logra avanzar en las comisiones y posteriormente obtiene la aprobación de ambas cámaras, la propuesta podría sumar una nueva política provincial destinada a ampliar y conservar el arbolado, con los municipios, las escuelas y los vecinos como actores centrales.

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