Intoxicación masiva en Coronel Pringles: unas 40 personas afectadas tras una rifa solidaria

Una intoxicación masiva en Coronel Pringles dejó decenas de personas con síntomas y obligó al Municipio a emitir una advertencia urgente.

Una intoxicación masiva en Coronel Pringles encendió la alarma sanitaria en el sudoeste de la Provincia de Buenos Aires. Decenas de vecinos comenzaron a llegar al hospital y a centros médicos privados con síntomas gastrointestinales luego de participar de una campaña solidaria realizada durante el fin de semana.

El punto en común apareció rápidamente: los pacientes habían consumido pollos, chorizos y, en algunos casos, ensalada comprados durante una venta a beneficio de Luz Clarita, una niña de la localidad que atraviesa un tratamiento médico prolongado.

Ante la sucesión de consultas, el Municipio pidió que todas las personas que todavía conserven productos de esa campaña no los consuman y los descarten, mientras los equipos sanitarios y de Bromatología intentan determinar qué provocó los cuadros.

Intoxicación masiva en Coronel Pringles: cuántas personas fueron atendidas

El secretario de Salud municipal, Luis González Estevarena, informó que alrededor de 40 personas presentaron vómitos, diarrea, fiebre, dolor abdominal y otros trastornos gastrointestinales después de ingerir los alimentos.

Hasta la mañana de este lunes 27 de julio, el sistema sanitario había registrado formalmente a 31 pacientes. Sin embargo, las autoridades calculaban que el número real podía acercarse a 40, debido a la aparición de otros cuadros de gastroenteritis atendidos tanto en el hospital como en servicios privados.

Las consultas comenzaron a multiplicarse cerca de las 18 del domingo. La mayoría de los pacientes evolucionó favorablemente después de recibir atención, aunque una persona permanecía internada para continuar bajo seguimiento médico.

Por el momento, no se informó oficialmente la presencia de pacientes en terapia intensiva. Tampoco se comunicaron nuevos casos graves, aunque el relevamiento continuaba abierto ante la posibilidad de que más compradores desarrollaran síntomas con el paso de las horas.

Qué alimentos quedaron bajo investigación

La campaña solidaria ofrecía principalmente pollos a la parrilla y chorizos. Durante las entrevistas realizadas a los pacientes también surgió que algunas personas habían acompañado la comida con ensalada entregada o consumida en la misma ocasión.

Esa coincidencia permitió establecer un posible nexo entre los casos, pero todavía no se determinó cuál de los alimentos habría originado el problema. Tampoco se confirmó si la contaminación pudo producirse durante la elaboración, la cocción, la conservación, el traslado o la manipulación posterior.

El área de Bromatología municipal trabaja junto con el equipo de Salud para reconstruir el circuito de preparación y analizar los productos involucrados. Hasta que se conozcan los resultados, la recomendación alcanza tanto a los pollos como a los chorizos que todavía permanezcan guardados en viviendas particulares.

La advertencia urgente del Municipio

En un comunicado difundido por el Municipio de Coronel Pringles, las autoridades solicitaron a quienes adquirieron alimentos durante la campaña que eviten probarlos, recalentarlos o compartirlos.

La indicación oficial es concreta: los pollos y chorizos deben ser descartados aunque tengan buen aspecto, olor normal o hayan permanecido refrigerados. La contaminación de un alimento no siempre genera cambios visibles que permitan reconocer el riesgo antes de consumirlo.

Además, quienes hayan ingerido esos productos y comiencen con malestar deben concurrir a la guardia del Hospital Municipal. La recomendación cobra especial importancia en niños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades previas, debido al mayor riesgo de deshidratación o complicaciones.

Cuáles son los síntomas que deben encender la alarma

Los cuadros detectados en Coronel Pringles incluyeron síntomas compatibles con una enfermedad transmitida por alimentos. Entre las señales mencionadas por las autoridades se encuentran:

  • Vómitos o náuseas persistentes.
  • Diarrea, especialmente si es frecuente.
  • Dolor abdominal intenso.
  • Fiebre o decaimiento general.
  • Signos de deshidratación, como boca seca, mareos o poca orina.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica explica que estos síntomas pueden aparecer pocas horas después de la ingesta o incluso demorarse, según el microorganismo, la toxina, la cantidad consumida y el estado de salud de cada persona.

No se aconseja automedicarse ni esperar a que el cuadro avance cuando existen vómitos repetidos, fiebre, diarrea intensa, sangre en las deposiciones, somnolencia o dificultades para mantener la hidratación.

Qué falta determinar sobre el episodio

La investigación todavía debe establecer el agente responsable y el momento exacto en que los alimentos perdieron su inocuidad. Esos datos serán centrales para saber si el episodio estuvo relacionado con una bacteria, una toxina u otro tipo de contaminación.

También resta conocer el resultado de las actuaciones bromatológicas y si la cantidad de afectados continuará creciendo. Mientras tanto, el operativo se concentra en identificar a todas las personas que consumieron los productos, asistir rápidamente a quienes presenten síntomas y evitar que los alimentos restantes vuelvan a circular.

La campaña había sido organizada con un objetivo solidario para acompañar el tratamiento de Luz Clarita. Las autoridades sanitarias remarcaron que la prioridad inmediata es atender a los afectados y esclarecer lo sucedido, sin trasladar responsabilidades antes de contar con los resultados de los estudios correspondientes.

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