Aunque vuelven las tardes templadas, las heladas todavía no terminaron en la Provincia: hasta cuándo pueden aparecer

Septiembre puede pasar rápidamente del frío intenso a máximas superiores a los 20 grados. Sin embargo, los antecedentes muestran que todavía queda un período sensible.

Las temperaturas comienzan a recuperarse y algunas tardes ya anticipan la primavera, pero el riesgo de heladas todavía está lejos de desaparecer en la Provincia de Buenos Aires.

Septiembre es uno de los meses con mayores contrastes del año. Una localidad puede amanecer cerca de 0°C y superar pocas horas después los 18°C o 20°C, especialmente cuando cambia la dirección del viento y vuelve a ingresar aire más templado desde el norte.

La pregunta aparece todos los años en esta época: cuándo puede considerarse realmente terminado el período de heladas. La respuesta depende mucho de la región bonaerense.

Patio bonaerense con plantas y cañerías protegidas ante una helada

Las heladas pueden continuar después de mediados de septiembre

No existe una fecha única a partir de la cual desaparezca el riesgo. La Provincia es extensa y las condiciones cambian considerablemente entre el norte, el centro, las sierras, el sudoeste y la Costa Atlántica.

Los antecedentes climatológicos muestran que septiembre continúa siendo un mes plenamente activo para las heladas tardías. Incluso durante octubre pueden aparecer episodios aislados en varias zonas.

El fenómeno quedó nuevamente en evidencia durante las últimas semanas, cuando una helada histórica dejó hasta -6°C en sectores del norte bonaerense y algunas estaciones registraron valores poco frecuentes para septiembre.

En algunas zonas hubo heladas incluso durante octubre

Campo bonaerense cubierto de escarcha al amanecer

Los registros históricos permiten entender por qué todavía no conviene dar por terminado el período frío.

Una investigación del INTA sobre la zona de San Pedro, en el norte bonaerense, encontró que las heladas más débiles tuvieron en la serie analizada una fecha extrema de ocurrencia hasta el 13 de octubre. Las heladas de mayor intensidad tienden a finalizar antes, pero las de menor magnitud pueden extenderse bastante más.

En el extremo sur bonaerense existe otro antecedente reciente. El INTA documentó una helada ocurrida entre el 27 y 28 de octubre de 2025 en los partidos de Villarino y Patagones, con temperaturas capaces de afectar cultivos de invierno.

Estos antecedentes no significan que necesariamente vaya a helar durante octubre de 2026. Sirven para mostrar que el calendario no elimina por sí solo la posibilidad.

Qué zonas suelen quedar más expuestas

El riesgo generalmente aumenta en el interior, las zonas rurales, sectores bajos y áreas alejadas de grandes centros urbanos.

Durante noches despejadas y con poco viento, el suelo pierde rápidamente el calor acumulado durante el día. El aire que está en contacto con la superficie se enfría y puede alcanzar temperaturas inferiores a las que registra una estación meteorológica ubicada a mayor altura.

Por eso puede formarse escarcha sobre el césped, los autos o los cultivos aunque el pronóstico general de una ciudad indique una mínima de 2°C o 3°C.

Las sierras y valles del centro y sudeste, el oeste bonaerense y amplias áreas del sudoeste también presentan condiciones favorables para descensos importantes durante madrugadas calmas.

Por qué una tarde de 20°C no elimina el riesgo

Uno de los rasgos más característicos de septiembre es la amplitud térmica. Con aire seco, cielo despejado y poco viento pueden producirse diferencias superiores a 15°C entre la madrugada y la tarde.

Esto explica por qué una misma jornada puede comenzar con abrigo grueso y terminar con temperaturas agradables.

También explica por qué varios días templados consecutivos no garantizan que el frío haya terminado. Un frente puede atravesar rápidamente la Provincia, cambiar la circulación al sur y devolver temperaturas mucho más bajas.

Durante este mes ya se observaron varios episodios de ese tipo. El ingreso de aire polar y el regreso de las heladas mostraron lo abruptos que pueden ser estos cambios.

Qué condiciones favorecen una helada

Las heladas radiativas suelen aparecer con una combinación bastante reconocible: cielo despejado, aire relativamente seco y viento débil.

Cuando esas condiciones se presentan después del ingreso de una masa de aire frío, la temperatura puede caer rápidamente durante la noche.

En cambio, la nubosidad y el viento suelen limitar el enfriamiento nocturno, aunque pueden generar una sensación térmica inferior.

Plantas y cultivos requieren atención especial

Las heladas tardías pueden ser particularmente dañinas porque coinciden con el momento en que muchas plantas comienzan a brotar y florecer.

Los tejidos nuevos son más sensibles a temperaturas bajas que una planta en pleno reposo invernal. Por eso productores, viveros y quienes tienen huertas o jardines suelen mantener las precauciones durante septiembre y buena parte de octubre.

El seguimiento oficial de variables vinculadas con heladas, lluvias y condiciones productivas se encuentra disponible en los informes del Monitoreo Agrometeorológico de la Provincia de Buenos Aires.

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