El invierno vuelve a hacerse sentir con fuerza este domingo 23 de agosto en la provincia de Buenos Aires, donde las bajas temperaturas son protagonistas del cierre del fin de semana y obligan a mantener a mano los abrigos. El panorama, sin embargo, comenzará a modificarse lentamente durante los primeros días de la nueva semana, con una recuperación gradual de las marcas térmicas.
La jornada de este domingo se presenta fría y mayormente estable, con abundante nubosidad en algunos sectores y períodos de cielo parcialmente nublado en otros. Las temperaturas permanecen contenidas y, como referencia, en el este bonaerense y zonas cercanas al Río de la Plata las máximas se ubican aproximadamente entre los 12 y 13 grados, mientras que las mínimas rondan los 3 o 4 grados, con registros inferiores en distintos puntos del interior provincial. No se esperan precipitaciones significativas durante la jornada.
El frío que se instaló durante el fin de semana está asociado al ingreso y permanencia de una masa de aire frío que dejó nuevamente condiciones plenamente invernales. Incluso se mantienen condiciones de frío extremo en sectores bonaerenses, por lo que las primeras horas del día resultan particularmente frías.
Para el lunes 24 de agosto no se anticipan todavía grandes cambios. Será otra mañana fría y las temperaturas máximas continuarán siendo relativamente bajas. El tiempo se mantendría estable en buena parte de la Provincia, con nubosidad variable y sin un escenario de lluvias generalizadas. En algunos sectores las mínimas podrán continuar siendo muy bajas, especialmente durante las primeras horas.
El cambio comenzará a percibirse con mayor claridad desde el martes 25, cuando la circulación del viento favorecerá una lenta recuperación de las temperaturas. Las mañanas seguirán siendo frescas a frías, pero durante la tarde los registros comenzarán a subir algunos grados respecto del fin de semana. Los pronósticos disponibles muestran máximas que podrían pasar de valores cercanos a los 11 o 12 grados del lunes a alrededor de 13 grados el martes, tomando como referencia el este provincial.
La recuperación térmica podría hacerse todavía más evidente hacia el miércoles 26 y jueves 27, cuando las máximas podrían ubicarse entre los 17 y 20 grados en algunos sectores, aunque al mismo tiempo aumentaría la nubosidad y también podría crecer la probabilidad de algunas precipitaciones. Como siempre ocurre en una provincia tan extensa, las temperaturas y condiciones pueden presentar diferencias importantes entre el norte, centro, costa atlántica y sur bonaerense.
De esta manera, Buenos Aires comenzará la nueva semana todavía bajo los efectos del frío, pero con una tendencia hacia temperaturas progresivamente más moderadas a medida que avancen los días. El abrigo seguirá siendo necesario especialmente durante las mañanas y noches, mientras que las tardes podrían comenzar lentamente a ofrecer condiciones algo más agradables.
Agosto ingresa además en su tramo final y al mismo tiempo, los días continúan ganando minutos de luz solar mientras se acerca septiembre y comienza a sentirse, muy lentamente, la transición hacia una época del año con jornadas más largas y temperaturas que, gradualmente, tenderán a ser más templadas.
