Los gremios que nuclean a los docentes bonaerenses confirmaron este jueves la realización de un paro para el próximo 2 de marzo, fecha prevista para el inicio del ciclo lectivo en la provincia de Buenos Aires. De concretarse la medida, sería la primera vez en seis años de gestión del gobernador Axel Kicillof que las clases no comiencen en término.
La decisión fue ratificada por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que reúne a los principales sindicatos del sector. El paro se sostiene en una serie de reclamos tanto al Gobierno nacional como a la administración provincial.
Entre los principales puntos de conflicto se encuentra la exigencia de restitución del Fondo de Incentivo Docente (FONID), el aumento del presupuesto educativo y la devolución de fondos que, según los gremios, la Nación adeuda a la provincia bajo la gestión del presidente Javier Milei. También se suma el rechazo al proyecto de “Libertad Educativa” y la demanda de una recomposición salarial que permita recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación.
En paralelo, el conflicto también tiene un fuerte componente provincial. Los sindicatos rechazaron la última oferta salarial del Gobierno bonaerense, que proponía un incremento del 3%. Según argumentaron, el aumento real sería cercano al 1,5% al considerar la caída de retroactivos, quedando muy por debajo de los índices inflacionarios recientes.
Desde el FUDB señalaron que las negociaciones continúan abiertas, pero reclamaron una mejora sustancial en la propuesta: “Instamos al Ejecutivo provincial a realizar el máximo de los esfuerzos en esta instancia. Consideramos imprescindible avanzar hacia una propuesta que contemple las demandas de las y los docentes”, expresaron.
Cabe destacar que, salvo la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), que hizo foco en la falta de acuerdo con la Provincia, el resto de los gremios apuntó principalmente contra las políticas del Gobierno nacional como eje del conflicto.
De no haber avances en los próximos días, el inicio de clases en la provincia de Buenos Aires podría verse afectado, generando incertidumbre en miles de familias y estudiantes.













