Buscan en Tandil a un joven desaparecido en El Bolsón

Buscan en tandil a un joven desaparecido en el bolsónEl padre de Emmanuel Bonnefón tiene la templanza de quien ha superado la barrera del dolor. Ese dolor que caló hondo y convive con él desde hace diez meses, cuando tuvo el último dato cierto sobre su hijo. El joven, de 27 años, desapareció el 21 de octubre último en El Bolsón, donde vivía con su hermana. Desde entonces, sus pasos son un misterio. Sin embargo, la esperanza de volver a verlo se reavivó la semana pasada, cuando una persona aseguró haberlo visto en Tandil.

“Él vivió ahí con la madre y con la hermana, que estudiaba Veterinaria”, contó desde Las Flores el papá, Gustavo, a El Editor. “Cuando a mi hija le surgió la posibilidad de trabajar en El Bolsón, él se fue para allá, y la mamá viajó tiempo después”.

Para la familia era indispensable que Emmanuel estuviera acompañado: el joven padece el Síndrome del Cromosoma X Frágil, un retraso madurativo que requiere medicación de por vida. “Si la dejaba, se perdía en tiempo y espacio y hasta podía tener convulsiones”, indicó el padre. Él teme que ese factor haya desencadenado la angustia que viven desde hace meses.

Pocos días antes de aquel 21 de octubre, Emmanuel se extravió en un cerro ubicado a pocos metros de su casa. Allí estuvo cerca de 48 horas, hasta que el jefe de su hermana dio con él. Entonces, volvió al hogar familiar. Pero permaneció poco tiempo.

El último día que su familia lo vio, la hermana se fue a trabajar alrededor de las 16 y él quedó solo en la vivienda. Cuando regresó por la noche, ya no lo encontró. Alertado sobre esta situación, Gustavo supo que su hijo ya no tomaba la medicación con regularidad. “Para mi hija era difícil controlarlo”. Por eso, está convencido de que fue ése el desencadenante de su partida: “Seguramente no estaba bien”.

La búsqueda comenzó de inmediato, pero fueron pocos los datos precisos que lograron recoger. Un poblador de la vecina localidad de El Foyel (distante a unos 45 km. de El Bolsón por la Ruta 40), aseguró haberlo visto. Un policía de la patrulla de montaña que lo buscaba en el cerro donde se había extraviado lo divisó con los binoculares merodeando una casa abandonada, pero cuando bajó ya no logró dar con él. Perros de la Policía rastrillaron la zona, pero los pasos se perdían cuando llegaban a la ruta. En esa misma carretera el joven quedó registrado durante una requisa policial a un colectivo de la empresa Vía Bariloche que unía el tramo El Bolsón-El Foyel. Es ése el último dato cierto que tienen de él.

El tiempo pasó y la creciente desesperación llevó a la familia a subir su foto a las redes, aferrada a la esperanza de que alguien pudiera aportar un dato preciso. Ese indicio, aparentemente, llegó el último jueves: una enfermera tandilense aseguró haberlo visto en el Hospital Ramón Santamarina. Una amiga de la mujer se lo comunicó a Gustavo a través de Facebook. Pocas horas después, el padre viajó a Tandil para ponerse al frente de la búsqueda.

“Conseguimos las cámaras del Hospital”, indicó a la prensa. Así, mientras la Policía intenta dar con él en las calles de la ciudad, el hombre pasa horas eternas frente a la pantalla, tratando de reconocer a su hijo en las imágenes del nosocomio.

“Yo sospecho que él no esta en sus cabales”, insistió Gustavo, seguro de su hijo que no tuvo intención de escaparse ni de emprender un viaje: “Salió así nomás, no se llevó nada”. Para él, la única explicación es que está perdido. Lamentablemente, sabe que es una posibilidad cierta: “El neurólogo nos dijo que Emmanuel es impredecible”.

El joven, de 27 años, mide 1,72m, tiene ojos azules, cabellos claros con rastas hasta la cintura y un tatuaje de “La Renga” en un brazo. Al momento de su desaparición vestía jeans, buzo y zapatillas color negro. Cualquier dato debe informarse a la Subdelegación Departamental de Investigaciones de Tandil, sita en Machado 940, cuyo teléfono es 442-5230.

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