José María “Moti” Garat, un bombero madariaguense de 37 años de edad, falleció en la mañana del sábado en una planta cementera de la ruta 11, al desprenderse la tapa de una tolva, que lo golpeó provocándole la muerte instantánea. El deceso causó profundo dolor en todos los cuarteles de la región, ya que los bomberos están hermanados por su pasión solidaria y su desinterés para poner la vida al servicio de los demás.
El cuerpo fue velado en el cuartel de Madariaga y recibió sepultura en la mañana de ayer.
Con estas palabras lo despidieron sus compañeros:
“Moti…
Como poder imaginar que un día como hoy, el de los fogones, será recordado para toda la vida por nosotros los bomberos, como poder entender que de un simple chiste y una sonrisa se pueda pasar a este vacío tan grande, como poder comprender que de preparar en nuestro cuartel una infraestructura y logística para recibir a 350 personas y de cierta manera agasajarlos tengamos que pasar a ordenar nuestro parque de automotor para despedir para siempre a un compañero, a un camarada, a un amigo, como poder aceptar y hacer nuestro tanto dolor, tanta angustia, tanta desolación, como poder seguir adelante en esta vocación sabiendo que se alejan excelentes personas en un segundo …
José, te nos fuiste sin decir nada, sin despedirte, como para que no nos enteremos, fuiste el mismo tipo hasta el último segundo, rezongaste, te enojaste y después te reíste, diste tu última orden de dar al prójimo lo que a otros quizá le sobraría, te subiste al auto, de ahí al camión donde transitaste gran parte de tu vida para emprender el viaje tan especial que todavía no comprendemos. Te vamos a extrañar, se notará tu ausencia, faltarán tus rezongos, ya no tendremos a quien cargar con la Unidad N 3 y estarás por siempre en nuestros corazones. Moti, un tipo sincero, simple, un excelente compañero…”
