La industria del juego tiene una infraestructura que rara vez aparece en pantalla: sistemas eléctricos, refrigeración, servidores y redes de comunicación. Tanto los casinos tradicionales de la provincia de Buenos Aires como las plataformas digitales necesitan energía para funcionar. El crecimiento del entretenimiento online incorpora nuevas exigencias tecnológicas y plantea una pregunta ambiental: cuánta electricidad requiere mantener disponibles miles de operaciones durante las 24 horas.
Casinos online: la infraestructura detrás de cada operación
Los casinos digitales dependen de centros de datos que procesan juegos, movimientos financieros y registros de usuarios. Las búsquedas relacionadas con casinos con Mercado Pago en Argentina muestran cómo los medios de pago forman parte de esta infraestructura. Cada transacción necesita comunicaciones cifradas, verificaciones y almacenamiento de información.
Algo similar ocurre con los casinos con AstroPay, donde intervienen sistemas de identificación y procesamiento financiero. La electricidad utilizada depende de la infraestructura tecnológica y del volumen de operaciones, no exclusivamente del método de pago elegido.
Los portales especializados como LIGA reúnen información sobre modalidades de juego y servicios disponibles. Detrás de esa oferta existe una red de proveedores tecnológicos cuyo consumo energético resulta difícil de medir por separado, porque muchas plataformas comparten servidores con otras actividades digitales.
Centros de datos: 415 TWh de electricidad en un año
Según el informe Energy and AI, publicado por la Agencia Internacional de Energía (IEA) en abril de 2025, los centros de datos consumieron aproximadamente 415 teravatios hora (TWh) durante 2024, equivalentes al 1,5% de la electricidad mundial.
La demanda de estas instalaciones creció alrededor del 12% anual desde 2017. La IEA proyecta que podría alcanzar los 945 TWh en 2030, principalmente por la expansión de la inteligencia artificial y otros servicios digitales.
Estas cifras incluyen numerosas actividades, desde almacenamiento empresarial hasta inteligencia artificial. No representan el consumo exclusivo de los casinos online, para los cuales no existe una estimación mundial independiente suficientemente consolidada.
Refrigeración y servidores: una factura que nunca se detiene
Un servidor necesita electricidad para procesar información, pero también requiere refrigeración. La eficiencia de los centros de datos se mide mediante el indicador PUE, que relaciona la energía total de una instalación con la utilizada por sus equipos informáticos.
La encuesta Global Data Center Survey 2026 del Uptime Institute registró un PUE promedio de 1,52. Esto significa que, por cada 100 kWh destinados a equipos informáticos, una instalación con ese indicador consume otros 52 kWh en refrigeración, distribución eléctrica y servicios auxiliares.
Una carga informática constante de 10 kW representa 87.600 kWh anuales. Con un PUE de 1,52, el consumo total llegaría a 133.152 kWh. Es un ejemplo matemático, no una medición de un casino concreto.
Argentina: una matriz eléctrica en transformación
Según datos de CAMMESA, la demanda eléctrica argentina alcanzó 141.249 GWh durante 2025, un aumento del 0,7% respecto del año anterior.
La generación térmica representó aproximadamente el 53% de la producción nacional, seguida por la hidráulica con un 21%, las renovables no convencionales con un 19% y la nuclear con cerca del 8%. Las diferencias menores en la suma responden al redondeo.
La producción renovable aumentó un 17% durante ese año. Esta evolución importa para cualquier servicio digital, porque su impacto climático depende tanto de la electricidad consumida como de las fuentes utilizadas para generarla.
Mar del Plata: el consumo de los casinos físicos
El Casino Central de Mar del Plata, diseñado por Alejandro Bustillo e inaugurado por etapas entre 1939 y 1941, representa otra dimensión del consumo energético.
Los establecimientos presenciales requieren iluminación, climatización, ventilación, equipos electrónicos y servicios de mantenimiento. En edificios históricos, las características constructivas también condicionan las posibilidades de modernización.
Como referencia, una instalación de iluminación de 20 kW encendida durante 12 horas diarias consume 87.600 kWh al año. Sustituirla por tecnología que reduzca su potencia un 40% permitiría ahorrar 35.040 kWh anuales, manteniendo el mismo horario.
Casinos en vivo: cámaras, transmisión y conectividad
Los juegos con crupieres transmitidos por internet suman estudios audiovisuales, cámaras, iluminación y procesamiento de video. Una transmisión de 5 megabits por segundo durante una hora transfiere aproximadamente 2,25 gigabytes de datos.
La cantidad de espectadores, la resolución y la eficiencia de las redes modifican el tráfico total. Sin embargo, los gigabytes transmitidos no pueden convertirse directamente en emisiones sin conocer la infraestructura utilizada.
