Alerta en la Provincia: por qué crece el Río de la Plata y qué zonas deben prestar atención

El fenómeno volvió a sentirse en Buenos Aires y puede combinar viento, frío, oleaje y crecidas. Cómo se produce y por qué algunos sectores son mucho más vulnerables.

La sudestada volvió a modificar el tiempo sobre el este bonaerense durante los últimos días, con viento persistente, descenso de temperatura y un Río de la Plata mucho más agitado de lo habitual.

Para quienes viven cerca del estuario no se trata solamente de una jornada ventosa. Cuando el fenómeno alcanza suficiente intensidad y duración, el nivel del agua puede aumentar y complicar sectores ribereños, puertos, arroyos y zonas bajas.

El mecanismo tiene una explicación bastante concreta y está estrechamente vinculado con la dirección del viento.

Qué es una sudestada y por qué afecta a Buenos Aires

Alerta en la provincia: por qué crece el río de la plata y qué zonas deben prestar atención

La sudestada es un fenómeno caracterizado por viento persistente proveniente del sudeste sobre la región del Río de la Plata.

Puede estar acompañada por nubosidad, lluvias, lloviznas, descenso de temperatura y ráfagas. Pero su consecuencia más particular aparece sobre el agua.

El viento sopla desde el Atlántico hacia el interior del estuario y dificulta el desagüe natural del Río de la Plata hacia el océano. Si esa situación persiste durante varias horas, el agua comienza a acumularse.

Este tipo de situaciones también puede presentarse durante sistemas meteorológicos más complejos. En mayo, una ciclogénesis sobre la Provincia generó riesgo de sudestada y crecida del Río de la Plata.

Por qué sube el Río de la Plata

Alerta en la provincia: por qué crece el río de la plata y qué zonas deben prestar atención

El nivel del río depende de varios factores. A la marea astronómica habitual puede sumarse una componente meteorológica producida principalmente por el viento y la presión atmosférica.

El Servicio de Hidrografía Naval denomina onda de tormenta a esa modificación del nivel de la marea provocada por las condiciones meteorológicas.

Cuando el viento del sudeste empuja agua hacia el estuario, el nivel observado puede quedar por encima del previsto únicamente por las tablas de marea.

Cuanto mayor sea la intensidad y duración del viento, mayor puede ser el efecto. También importa el momento en que el fenómeno coincide con la pleamar.

Qué zonas bonaerenses quedan más expuestas

La mayor atención suele concentrarse sobre las costas del Río de la Plata y sectores bajos conectados con arroyos y canales.

Entre los puntos que habitualmente requieren seguimiento aparecen localidades ribereñas del norte del Conurbano, sectores próximos a Tigre y San Fernando, la costa de Quilmes y Avellaneda, Berisso, Ensenada y alrededores de La Plata.

También puede aumentar el nivel de cursos de agua que desembocan en el estuario, porque el río elevado dificulta su drenaje habitual.

El impacto no es idéntico en todos los episodios. Una sudestada corta y débil puede generar solamente viento y oleaje, mientras que otra más persistente puede derivar en anegamientos en zonas particularmente bajas.

La Costa Atlántica también siente el viento

En el litoral marítimo bonaerense el efecto es diferente al del Río de la Plata, pero el viento del sudeste puede provocar mar muy agitado, fuerte oleaje y condiciones complicadas en playas y zonas costeras.

Partidos como La Costa, Pinamar, Villa Gesell, General Pueyrredón y otros distritos marítimos pueden experimentar ráfagas importantes durante este tipo de situaciones.

Por eso, además del pronóstico general, resulta necesario prestar atención a los avisos por viento y a las condiciones marítimas cuando existe una advertencia meteorológica.

Sudestada no significa necesariamente inundación

Que exista viento del sudeste no implica automáticamente una crecida importante.

Para evaluar el riesgo intervienen la velocidad del viento, cuánto tiempo permanece soplando desde esa dirección, la presión atmosférica, la marea prevista y el estado previo del río.

Por ese motivo, los organismos oficiales actualizan las estimaciones a medida que el evento evoluciona.

Cómo saber si el río puede superar su altura normal

El Servicio de Hidrografía Naval cuenta con modelos específicos de marea y onda de tormenta para seguir la evolución del nivel del Río de la Plata.

Estos sistemas permiten estimar cuánto puede modificarse la altura habitual como consecuencia del viento y otras variables meteorológicas.

El Servicio Meteorológico Nacional también dispone de modelos para el Río de la Plata y alertas por viento, tormentas y otros fenómenos.

En jornadas con sudestada, quienes viven o trabajan en áreas ribereñas deberían seguir especialmente los comunicados oficiales y evitar tomar decisiones únicamente a partir del nivel visible del río en un momento puntual.

Por qué este fenómeno seguirá siendo importante en primavera

La llegada de jornadas más cálidas no elimina la posibilidad de nuevas sudestadas. Los sistemas de baja y alta presión continúan desplazándose sobre la región y pueden volver a establecer circulación persistente del sudeste.

Además, la primavera bonaerense suele presentar cambios rápidos entre aire cálido, frentes, tormentas y posteriores descensos de temperatura.

Ese escenario de variabilidad ya aparece en la tendencia climática para septiembre, octubre y noviembre en la Provincia.

La evolución de la altura del río y los modelos de onda de tormenta pueden consultarse en el Servicio de Hidrografía Naval, mientras que el SMN mantiene información específica para el Río de la Plata.

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