Septiembre comenzó mostrando dos caras completamente diferentes en la provincia de Buenos Aires.
Después de un arranque con temperaturas agradables y algunas tardes que anticipan la primavera, el tiempo volverá a cambiar de manera marcada durante las próximas horas, con lluvias y tormentas en algunos sectores y un posterior ingreso de aire mucho más frío que se hará sentir especialmente durante el fin de semana.
Este miércoles 2 de septiembre tendrá características bastante agradables durante buena parte de la jornada. En diferentes puntos bonaerenses las temperaturas subirán considerablemente durante la tarde y, especialmente hacia el norte y noreste provincial, podrán superar los 20 grados. Será uno de esos días que empiezan a recordar que la primavera está cada vez más cerca, con más horas de luz y tardes que permiten disfrutar durante más tiempo de actividades al aire libre.
Sin embargo, la estabilidad tendrá corta duración. Hacia la tarde y especialmente durante la noche aumentará la inestabilidad, con probabilidad de lluvias y tormentas en sectores de la provincia. También podrán registrarse ráfagas de viento, anticipando el ingreso de una masa de aire considerablemente más fría.
El jueves 3 comenzará a evidenciarse el cambio. Las temperaturas tenderán a descender y las condiciones irán mejorando progresivamente detrás del sistema que provocará las precipitaciones. Durante el viernes 4 el ambiente será todavía más fresco, preparando el escenario para un fin de semana que tendrá características nuevamente invernales.
El cambio más notorio llegará entre el sábado 5 y el domingo 6. Las previsiones meteorológicas anticipan un importante descenso térmico, con mínimas que en distintas localidades bonaerenses podrían ubicarse cerca de los 0 grados, especialmente durante la madrugada y primeras horas de la mañana. En sectores del interior provincial incluso podrían registrarse heladas.
El domingo aparece, por el momento, como una de las jornadas más frías de este comienzo de septiembre. Aunque durante el día habrá períodos con presencia de sol en diferentes regiones, las temperaturas máximas permanecerán bajas y el abrigo volverá a ser indispensable.
De esta manera, septiembre deja rápidamente en claro que la proximidad de la primavera no significa que el invierno haya terminado. Mientras los días continúan alargándose y las tardes comienzan lentamente a ganar temperatura, todavía quedan irrupciones de aire frío capaces de provocar cambios importantes en pocas horas.
