Este lunes 31 de agosto marca no solamente el comienzo de una nueva semana, sino también la despedida de un mes que dejó jornadas de intenso frío, heladas, lluvias y algunos anticipos de temperaturas más agradables en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires.
El calendario está a punto de cambiar y desde este martes comenzará septiembre, el mes que tradicionalmente asociamos con la llegada de la primavera, una época en la que los días comienzan a hacerse cada vez más largos, el sol gana minutos de presencia y, lentamente, las tardes invitan a permanecer más tiempo al aire libre.
Para este último lunes de agosto se espera, en términos generales, una jornada relativamente agradable en buena parte del territorio bonaerense, aunque con diferencias entre regiones. En sectores del centro y oeste provincial las temperaturas máximas podrían ubicarse cerca de los 20 grados, mientras que hacia el este y las zonas costeras los registros serán algo más moderados. En principio, no se perfila una jornada de frío intenso como las que se registraron durante otros momentos del mes.
Pero septiembre llegará dispuesto a recordar que, pese a la proximidad de la primavera, el invierno todavía no terminó. Durante los primeros días del nuevo mes se prevé una combinación de jornadas templadas, períodos de mayor nubosidad, alguna posibilidad de precipitaciones y posteriormente un descenso de las temperaturas. Las proyecciones actuales muestran que entre martes y miércoles podría producirse un aumento térmico en algunos sectores, acompañado por mayor inestabilidad, para luego dar paso nuevamente a condiciones más frescas hacia el final de la semana.
El martes 1° de septiembre comenzaría con condiciones mayormente tranquilas y temperaturas agradables para la época, mientras que entre miércoles y jueves aumentaría la nubosidad y podría aparecer un período de inestabilidad con lluvias en algunos puntos de Buenos Aires. Después, entre viernes y el próximo fin de semana, el ingreso de aire más frío volvería a provocar un descenso térmico, especialmente durante las mañanas y noches. Los pronósticos extendidos incluso muestran mínimas nuevamente bajas hacia sábado y domingo en algunos sectores.
Por eso, aunque septiembre empiece a despertar inevitablemente ese “espíritu primaveral”, todavía habrá que mantener los abrigos cerca. La primavera meteorológica comienza este 1° de septiembre, mientras que para la primavera astronómica habrá que esperar algunas semanas más.
Lo que sí comenzará a hacerse cada vez más evidente será la extensión de las horas de luz. Los amaneceres serán progresivamente más tempranos y los atardeceres más tardíos, una tendencia que continuará durante septiembre y se profundizará en octubre y noviembre. Después de atravesar los meses con las jornadas más cortas del año, poco a poco volverán esas tardes extensas que permiten disfrutar durante más tiempo de plazas, parques, caminos rurales y actividades al aire libre.
De esta manera, agosto se despide este lunes y septiembre abre sus puertas con un escenario típicamente cambiante: algunos momentos agradables y casi primaverales, pero también nubosidad, posibles lluvias y nuevos descensos de temperatura. Una transición que recuerda que la primavera está cada vez más cerca, aunque el invierno todavía puede reservarse algunos últimos capítulos.
