Una equivocación aparentemente simple en una estación de servicio de la Provincia de Buenos Aires terminó provocando serios daños en un vehículo y dio origen a una extensa batalla judicial. El episodio ocurrió en La Plata y, casi una década después, llegó una resolución que obliga a la empresa responsable a afrontar una importante indemnización.
Todo comenzó cuando el conductor de un Chevrolet Meriva con motor diésel se detuvo para cargar combustible. Había pedido gasoil, pero pocos minutos después de abandonar la estación empezó a notar que algo no funcionaba bien.
Pidió gasoil pero le cargaron nafta y el auto dejó de funcionar
El hecho ocurrió el 6 de diciembre de 2016 en una estación de servicio AXION energy ubicada sobre avenida 72, entre las calles 10 y 11, en la ciudad de La Plata.
El propietario del vehículo, identificado como Rubén, llegó hasta el establecimiento y solicitó que cargaran diésel en su Chevrolet Meriva. Sin embargo, por una equivocación durante la carga, el tanque terminó recibiendo nafta en lugar de gasoil.
El problema apareció prácticamente de inmediato. Luego de recorrer apenas unos metros, el vehículo comenzó a presentar fallas hasta que finalmente quedó detenido.
Ante la situación, el conductor solicitó la asistencia de una grúa de su seguro y trasladó el automóvil hasta un taller mecánico. Fue allí donde descubrió qué había ocurrido.
Los daños que sufrió el Chevrolet Meriva
La revisión mecánica permitió comprobar que dentro del tanque había nafta cuando el vehículo estaba preparado para funcionar con gasoil.
La utilización del combustible incorrecto habría provocado daños importantes en distintos componentes del sistema. De acuerdo con la pericia incorporada posteriormente al expediente, entre las piezas afectadas se encontraban:
- La bomba inyectora.
- Los inyectores.
- El módulo de la computadora del vehículo.
- El turbo.
La reparación del automóvil fue valuada en alrededor de $12.800.000, uno de los elementos que posteriormente fueron tenidos en cuenta durante el proceso judicial.
Además, dentro de la causa se incorporó un informe técnico del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI) referido a las consecuencias que puede generar la utilización de nafta en un motor diseñado para funcionar con diésel.
El dueño inició una demanda contra la estación de servicio
Tras comprobar el origen del desperfecto, el propietario decidió avanzar judicialmente contra la empresa responsable de la estación de servicio.
El proceso se extendió durante años. La firma cuestionó la demanda y negó su responsabilidad en el episodio. También se planteó durante el expediente la posibilidad de atribuir la responsabilidad directamente al trabajador que había realizado la carga.
Sin embargo, esa postura no prosperó. La Justicia consideró acreditada la relación de consumo y determinó que la empresa debía responder por la actuación de su empleado.
La Justicia ordenó pagar una indemnización de $13.688.000 más intereses
Finalmente, la jueza María Cecilia Valeros de Córica, titular del Juzgado en lo Civil y Comercial N° 1 de La Plata, condenó a la firma a indemnizar al propietario del Chevrolet Meriva.
El monto establecido fue de $13.688.000 más intereses, por lo que la suma efectiva a afrontar podría terminar siendo superior.
La sentencia contempló distintos conceptos vinculados con las consecuencias que tuvo el episodio para el conductor. Entre ellos se incluyeron el daño emergente por los repuestos y la reparación del vehículo, la privación de uso y el daño moral.
Además, se dispuso la aplicación de intereses. Según los términos difundidos del fallo, se contempla un interés puro del 6% anual desde el momento del hecho hasta la fecha de la pericia y, posteriormente, la tasa correspondiente establecida para la deuda.
Cuándo deberá pagarse la indemnización
La resolución establece que el pago deberá concretarse dentro de los 10 días posteriores a que la sentencia quede firme.
De esta manera, una carga de combustible equivocada que ocurrió a fines de 2016 terminó convirtiéndose en un prolongado conflicto judicial y en una condena millonaria contra la empresa que explotaba la estación de servicio.
El caso también expone las consecuencias que puede tener una confusión entre nafta y gasoil: lo que comenzó como una parada habitual para llenar el tanque terminó con un vehículo severamente dañado y una disputa en los tribunales que se extendió durante casi una década.
