Durante las últimas semanas se ha detectado un incremento de las consultas en el Hospital Campomar de Ranchos por gastroenteritis, cuadro caracterizado por nauseas, vómitos, diarrea y fiebre. Si bien varios de los casos, en edad pediátrica, debieron ser hospitalizados, ninguno presentó signos de gravedad y fueron dados de alta en 24 o 48 hs. Hasta el momento, todos los casos fueron autolimitados y respondieron de forma satisfactoria al tratamiento habitual.
Se ha implementado un protocolo, que incluye la toma de muestra para cultivo, a los fines de poder descartar o confirmar los agentes causales y así tener mejor información epidemiológica.
A los efectos de minimizar el impacto de esta afección, se recomienda a la población implementar las siguientes medidas de prevención:
- Alimentar al bebé exclusivamente con leche materna. Es la mejor manera de prevenir las gastroenteritis en los recién nacidos.
- Usar agua potable de red. Si no hay o se tienen dudas, agregarle 2 gotas de lavandina por litro de agua o hervirla de 2 a 3 minutos.
- Carnes rojas, aves y pescados son seguros cuando son de frigorífico o de origen conocido. La leche líquida es segura cuando fue pasteurizada. La leche en polvo es segura cuando se la diluye con agua potable.
- Mantener limpio todo lo que se usa para cocinar y comer. Desinfectar con agua y lavandina muebles, cubiertos, tablas y trapos rejilla.
- Donde se guardan los alimentos no hay que guardar ninguna otra cosa (productos de limpieza, insecticidas, etc.).
- Siempre separar lo crudo de lo cocido. Por ejemplo: si se corta un pollo cocido en la misma tabla y con los mismos cubiertos con los que antes se lo cortó en crudo, puede quedar tan contaminado como antes de cocinarlo.
- Cocinar completamente los alimentos: Cocine bien los alimentos crudos y recaliente bien los cocinados (al menos, durante 10 minutos). • La carne debe cocinarse hasta que no esté rosada en el centro. • Los alimentos freezados deben descongelarse dentro de la heladera. Nunca volver a congelar un alimento una vez descongelado.
- Consumir los alimentos recién cocinados. Cuando los alimentos cocidos se enfrían a la temperatura ambiente, los microbios empiezan a multiplicarse. Cuanto más tiempo pasa, mayor es el riesgo.
- Si no hay heladera, lo mejor es preparar la cantidad justa que se va a comer y no guardar sobras.
- Lavarse bien las manos con agua y jabón. Especialmente antes de comer y de cocinar, después de ir al baño y luego de cambiar los pañales o higienizar la cola de los niños.
- Lavar bien las frutas y verduras antes de consumirlas.
Ante cualquier duda se aconseja concurrir a la consulta médica.-
