La Provincia activa la prevención junto a los 135 municipios ante la llegada de El Niño

La provincia de Buenos Aires intensifica las medidas de prevención ante el avance del fenómeno de El Niño y la posibilidad de atravesar durante los próximos meses un período con lluvias superiores a las habituales, tormentas intensas y nuevos excesos hídricos. La preocupación adquiere especial importancia porque amplias zonas bonaerenses llegan a la primavera con suelos cargados de humedad, napas elevadas y sectores rurales que todavía arrastran las consecuencias de las inundaciones registradas durante el año.

Los informes técnicos provinciales vienen advirtiendo sobre un escenario que requiere especial seguimiento. Las regiones Noroeste y Centro bonaerense aparecen entre las de mayor riesgo frente a precipitaciones superiores a los promedios históricos, mientras que distintos sectores de la Cuenca del Río Salado presentan elevados niveles de humedad y saturación de los suelos.

Ante esta situación, el Gobierno bonaerense puso en marcha un plan de prevención y mitigación que contempla una inversión superior a los 2,3 billones de pesos y una mesa interministerial destinada a coordinar las acciones provinciales con los 135 municipios. El objetivo es anticiparse a eventuales inundaciones, reforzar la infraestructura y mejorar la capacidad de respuesta frente a episodios meteorológicos severos.

En los últimos días también se intensificaron las reuniones vinculadas con la Cuenca del Río Salado, una de las regiones particularmente sensibles ante períodos de lluvias abundantes. En Roque Pérez, autoridades provinciales, intendentes y representantes municipales de las subregiones B1, B2 y B3 analizaron específicamente las medidas de anticipación frente a posibles excedentes hídricos.

Posteriormente, en Bolívar, se realizó una nueva reunión del Comité de Cuenca y se avanzó en un acuerdo para estudiar y ejecutar mejoras en la subregión B3, que comprende sectores vinculados al Río Salado y los arroyos Vallimanca, Saladillo y Las Flores.

La situación no es solamente preventiva. La Provincia ya declaró la emergencia agropecuaria por inundaciones en 9 de Julio y sectores de Necochea, dos distritos afectados por importantes excesos de agua. En 9 de Julio se llegó a estimar que unas 200.000 hectáreas productivas estuvieron bajo agua, mientras que en zonas rurales de Necochea se acumularon más de 230 milímetros de lluvia en apenas dos días durante mayo.

El principal temor es que las precipitaciones previstas para los próximos meses encuentren campos, canales y cursos de agua con escaso margen para recibir nuevos aportes. En ese escenario, lluvias intensas podrían traducirse rápidamente en anegamientos, complicaciones en caminos rurales y dificultades para la producción y la circulación.

Desde Defensa Civil bonaerense señalaron recientemente que El Niño ya se encuentra transitando una fase de intensidad fuerte y que podría provocar mayores niveles de precipitación hacia el final de la primavera y durante el verano. Las autoridades aseguraron que los equipos de respuesta se encuentran preparados y remarcaron la importancia de seguir la información proveniente de organismos oficiales.

El fenómeno también presenta una doble cara para el campo. Una mayor disponibilidad de agua puede favorecer determinados cultivos y mejorar las reservas de humedad, pero cuando los suelos ya se encuentran saturados el beneficio puede transformarse rápidamente en un problema, con campos anegados, pérdida de transitabilidad y dificultades para el manejo de la hacienda.

Por eso, con la primavera a pocos días de comenzar, la provincia de Buenos Aires entra en una etapa de especial vigilancia. El foco estará puesto en cuánto llueva durante los próximos meses, pero también en la capacidad de los sistemas hídricos, caminos rurales y obras de infraestructura para absorber y evacuar esos excesos.

El Niño no significa que toda la Provincia vaya a inundarse ni que cada tormenta vaya a resultar extraordinaria. Sí implica un escenario con mayores probabilidades de precipitaciones abundantes que obliga a mantener la prevención, particularmente en aquellas regiones bonaerenses que ya llegan a esta primavera con exceso de agua.

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