Cuando llega una factura de luz alta, la primera reacción suele ser buscar “qué aparato gasta más”. Pero potencia y consumo no son exactamente lo mismo: un artefacto de 2.000 watts usado durante cinco minutos puede gastar menos energía al mes que otro mucho menos potente que permanece encendido durante horas todos los días.
Para entender dónde se va la electricidad hay que mirar las dos variables: cuántos watts demanda el equipo y cuánto tiempo funciona. Esa diferencia explica por qué una pava eléctrica puede tener mucha potencia instantánea y, aun así, no ser necesariamente la mayor responsable de la factura. Más adelante podés ver cómo calcular el consumo real de una pava eléctrica según los minutos de uso.
Electrodomésticos: cuáles tienen mayor potencia
El ENRE publica una tabla de consumos básicos que permite comparar valores orientativos. Los números cambian según modelo, tamaño y eficiencia, pero sirven para entender el orden de magnitud.
| Artefacto | Potencia o consumo orientativo | Qué hace la diferencia |
|---|---|---|
| Pava eléctrica 1,7 L | 2.000 W | Funciona pocos minutos por uso. |
| Secador de pelo | 2.000 W | Consumo alto mientras está encendido. |
| Horno eléctrico | 1.500 a 2.200 W | Puede funcionar durante bastante tiempo. |
| Radiador eléctrico | Alrededor de 1.500 W | Las horas de calefacción pesan mucho. |
| Termotanque eléctrico | Alrededor de 1.500 W | Entra y sale de funcionamiento para mantener temperatura. |
| Lavarropas con calentamiento de agua | Hasta 2.500 W de potencia nominal | Calentar agua eleva fuertemente el consumo. |
Los valores oficiales pueden consultarse en la tabla de consumo básico del ENRE.
Los aparatos que generan calor suelen demandar mucha potencia
Hay una regla bastante útil: los electrodomésticos que convierten electricidad en calor suelen estar entre los de mayor potencia. Caloventores, radiadores, hornos, termotanques, planchas, tostadoras, secadores y pavas aparecen habitualmente en la parte alta de las tablas.
Eso no significa que todos gasten lo mismo por mes. Un secador puede usarse diez minutos; un calefactor, ocho horas. El segundo puede terminar teniendo un impacto muchísimo mayor aunque la potencia indicada en la etiqueta sea similar.
La heladera consume de otra manera
La heladera no suele tener la potencia instantánea más alta, pero tiene una característica que cambia la cuenta: funciona las 24 horas. El compresor no está encendido de manera continua, sino que arranca y se detiene para mantener la temperatura.
Por eso una heladera ineficiente, con burletes deteriorados, mucha escarcha o instalada junto a una fuente de calor puede aumentar su consumo. El ENRE recomienda abrirla el menor tiempo posible, revisar los burletes y evitar guardar comida caliente.

Cómo calcular cuánto consume un aparato en tu casa
La cuenta básica es:
Potencia en kW × horas de uso = kWh consumidos.
Un aparato de 1.500 W equivale a 1,5 kW. Si realmente funciona una hora completa, consume aproximadamente 1,5 kWh. Si se utiliza 30 minutos, el cálculo teórico baja a 0,75 kWh. En equipos con termostato o ciclos automáticos, el consumo real puede ser menor porque no trabajan todo el tiempo a máxima potencia.
Para saber el costo, después hay que multiplicar los kWh por el precio aplicable en la factura. Ese valor depende de la distribuidora, categoría, subsidios, impuestos y nivel de consumo, por lo que no existe un precio único válido para todos los hogares argentinos.
El consumo “vampiro” también suma
Televisores, computadoras, consolas, microondas y otros equipos pueden seguir usando una pequeña cantidad de electricidad cuando están en espera. El ENRE advierte que el denominado consumo vampiro puede representar una porción relevante del consumo del hogar cuando se suman muchos dispositivos durante todo el año.
La recomendación no es desenchufar compulsivamente cada aparato que se usa todo el día, sino prestar atención a aquellos que quedan inactivos durante muchas horas o días. La explicación oficial está disponible en la guía del ENRE sobre consumo vampiro.
Cinco cambios que pueden tener más efecto que mirar un solo enchufe
- Calefacción eléctrica: controlar horas de uso y evitar climatizar ambientes vacíos.
- Lavarropas: usar cargas completas y, cuando sea posible, agua fría.
- Heladera: revisar burletes, escarcha y ventilación trasera.
- Horno eléctrico: evitar abrir la puerta repetidamente durante la cocción.
- Stand-by: desconectar equipos que quedarán días sin usarse.
El mayor ahorro suele aparecer cuando se identifican los aparatos de alta potencia que además se usan durante mucho tiempo. Mirar solamente el número de watts de la etiqueta puede llevar a conclusiones equivocadas.
