La Justicia condenó a la empresa AUBASA, concesionaria de la Autovía 2 a indemnizar a un pasajero que resultó herido cuando el micro en el que viajaba hacia Mar del Plata chocó contra un caballo que se encontraba sobre la calzada, en un hecho ocurrido a la altura de Dolores. El fallo volvió a poner en discusión la responsabilidad de las concesionarias frente a la presencia de animales sueltos en las rutas y las condiciones de seguridad que deben garantizar a quienes circulan por corredores bajo su administración.
El episodio ocurrió cuando un micro de larga distancia avanzaba por la Ruta Provincial 2 con destino a Mar del Plata y, en cercanías de Dolores, se encontró con un caballo sobre la autovía. El conductor no pudo evitar el impacto y, como consecuencia del fuerte choque, uno de los pasajeros sufrió lesiones que posteriormente dieron origen al reclamo judicial.
Tras analizar las circunstancias del caso, la Justicia determinó la responsabilidad de AUBASA, concesionaria de la Autovía 2, y estableció una indemnización cercana a los 4 millones de pesos en favor del pasajero damnificado.
Uno de los aspectos centrales de la resolución fue la obligación de seguridad existente en una ruta concesionada. El criterio judicial consideró que quien administra y explota un corredor vial debe adoptar las medidas necesarias para procurar condiciones adecuadas de circulación, especialmente frente a situaciones que pueden representar un grave peligro para los usuarios, como la presencia de animales sobre la calzada.
El fallo adquiere especial relevancia porque los animales sueltos constituyen uno de los riesgos más peligrosos en las rutas bonaerenses. La situación resulta todavía más grave durante la noche o en sectores con escasa visibilidad, debido al reducido margen de reacción que tienen los conductores cuando un animal aparece repentinamente sobre la calzada.
La Ruta 2 es además uno de los corredores más transitados de la provincia de Buenos Aires y constituye la principal conexión vial entre el área metropolitana, localidades como Chascomús, Lezama, Castelli y Dolores y los principales destinos de la Costa Atlántica.
La resolución judicial deja así un antecedente de interés para quienes utilizan habitualmente la Autovía 2 y vuelve a colocar en primer plano una problemática que periódicamente genera accidentes: la presencia de animales sueltos en las rutas y la responsabilidad de quienes tienen a su cargo garantizar condiciones seguras de circulación.
