Alerta sanitaria en Provincia de Buenos Aires: el mapa actualizado de lagunas y ríos invadidos por cianobacterias

El verano de 2026 en la Provincia de Buenos Aires está marcado no solo por las altas temperaturas, sino por una amenaza biológica silenciosa y creciente en sus principales balnearios: la proliferación de cianobacterias. En las últimas semanas, la Subsecretaría de Recursos Hídricos bonaerense ha emitido alertas rojas y naranjas que prohíben o restringen severamente el contacto con el agua en más de una decena de distritos.

Para quienes planean una escapada de fin de semana, un día de pesca o simplemente refrescarse en la costanera, revisar el estado del agua ya no es una opción secundaria, sino una necesidad imperiosa. Ignorar estas advertencias oficiales puede desencadenar severos cuadros de intoxicación, arruinando el descanso y poniendo en grave riesgo la salud de familias enteras, prestando especial atención a la vulnerabilidad de niños y mascotas.

A continuación, desglosamos el escenario actual, los procesos fisicoquímicos implicados y las medidas preventivas inexcusables dictadas por los organismos de control.

El mapa actual de la amenaza: dónde está estrictamente prohibido bañarse hoy

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Con los datos oficiales y monitoreos actualizados a febrero de 2026, el panorama en los cuerpos de agua dulce de la provincia exige la máxima precaución por parte de la ciudadanía. Las autoridades provinciales relevan constantemente la situación a través de un programa de gestión integral, arrojando resultados alarmantes en puntos turísticos de gran concurrencia.

Actualmente, la laguna La Salada, ubicada en el partido de Pehuajó, se encuentra bajo alerta roja. En este nivel de riesgo máximo, el agua presenta una masa espesa de color verde oscuro o amarronado, con una densidad similar a la de una nata sólida. El ingreso al agua está terminantemente prohibido, abarcando también la veda absoluta para el consumo de alimentos o fauna provenientes de este espejo hídrico.

Paralelamente, existe una extensa lista de zonas bajo alerta naranja (riesgo medio), donde el agua manifiesta una coloración verde brillante intensa en la superficie y sobre la franja de arena. En estos puntos se desaconseja enfáticamente el ingreso y cualquier tipo de contacto directo. Entre los focos de mayor criticidad destacan:

  • Ribera del Río de la Plata: Sectores costeros balnearios de Avellaneda, Punta Lara (Ensenada) y Quilmes.
  • Zona Sur y Este: Laguna de Lobos, Laguna de Monte (San Miguel del Monte), y Laguna Chis Chis (Lezama).
  • Costa Atlántica y adyacencias: Laguna Sauce Grande (Monte Hermoso) y Las Barrancas.
  • Interior bonaerense: Cuero de Zorro (Rivadavia), Laguna Cañadón (Pehuajó) y Laguna de Rocha (Chacabuco).

Ver también: Alerta en la Provincia de Buenos Aires: cianobacterias obligan a evitar el agua potable y extremar cuidados sanitarios

Resulta vital comprender que la dinámica poblacional de estos microorganismos es extremadamente volátil. Las alteraciones en la dirección del viento o los picos térmicos pueden agravar el estado epidemiológico de una laguna en cuestión de horas.

¿Qué son exactamente las cianobacterias y qué factores detonan su proliferación?

Las cianobacterias son microorganismos unicelulares que, si bien en el lenguaje coloquial suelen confundirse con algas superficiales debido a su pigmentación y a su capacidad para realizar la fotosíntesis, pertenecen taxonómicamente al dominio de las bacterias Gram-negativas. Su presencia en la biosfera data de miles de millones de años, actuando como oxigenadoras primigenias; sin embargo, su proliferación descontrolada y masiva en la actualidad es un indicador inequívoco de degradación antrópica del medio ambiente.

Este proceso de deterioro se denomina científicamente eutrofización. Ocurre cuando un cuerpo hídrico cerrado o de curso lento recibe una carga desproporcionada de nutrientes, concentrando niveles anómalos de nitrógeno y fósforo. Estos componentes derivan, en su inmensa mayoría, del volcado de efluentes cloacales carentes de tratamiento, el escurrimiento de tierras tratadas con fertilizantes agroquímicos y la descarga de desechos industriales.

Al combinar esta saturación de nutrientes con el contexto climático imperante en el verano bonaerense —temperaturas atmosféricas y del agua elevadas y sostenidas, ausencia de vientos que generen oleaje para oxigenar la columna de agua, y una radiación ultravioleta implacable—, se gesta el entorno idóneo para que las colonias se multipliquen de forma exponencial. El peligro toxicológico reside en que numerosas cepas excretan cianotoxinas, compuestos bioactivos altamente nocivos que comprometen la viabilidad del ecosistema y la integridad biológica humana.

El Cianosemáforo oficial: una herramienta clave para interpretar los riesgos

Para estandarizar la comunicación del riesgo y facilitar decisiones preventivas en la población, la Provincia de Buenos Aires despliega el Cianosemáforo, un sistema de monitoreo visual in situ cruzado con telemetría satelital (disponible para la consulta pública en el portal gba.gob.ar/cianobacterias).

La siguiente tabla comparativa detalla la estratificación de los niveles de alerta para que el usuario pueda evaluar el entorno de manera autónoma:

Nivel de AlertaAspecto visual del cuerpo de aguaNivel de RiesgoDirectiva Oficial de Seguridad
VerdeApariencia natural y translúcida, sin manchas flotantes detectables.Sin riesgo sanitarioApto para baño, inmersión y desarrollo de actividades deportivas sin restricciones.
AmarilloFocos aislados de pequeñas manchas verdes dispersas en la capa superficial.Riesgo BajoIngreso permitido con reservas. Exige fricción e higiene inmediata con agua potable tras la salida. Prohibición de ingesta.
NaranjaTonalidad verde fluorescente o brillante concentrada en superficie y sedimentos costeros.Riesgo MedioDesaconsejado el ingreso total o parcial. Restricción severa para niños y animales domésticos. Prohibición de consumo hídrico.
RojoEstrato denso, pastoso, de color verde oscuro, azulado o amarronado (nata espesa).Riesgo AltoProhibición absoluta y perimetral. Veto a la inmersión, navegación deportiva y consumo de cualquier recurso íctico local.

Sintomatología toxicológica y asistencia médica

La absorción de cianotoxinas en el organismo humano puede concretarse por tres vías de entrada: la ingesta accidental (estadísticamente mayor en la población infantil), el contacto dérmico directo y prolongado, o la inhalación de aerosoles acuosos diseminados por el viento o por la tracción de embarcaciones.

La exposición a sectores delimitados por alertas naranjas o rojas suele desencadenar una respuesta inmunológica y toxicológica veloz. Es imperativo monitorear la aparición de los siguientes cuadros:

  • Trastornos del tracto gastrointestinal: Episodios de náuseas profundas, emesis (vómitos), cuadros diarreicos profusos y cólicos abdominales punzantes.
  • Reacciones dermatológicas y mucosas: Aparición de eritemas, dermatitis de contacto, prurito (picazón) intolerable, y cuadros de conjuntivitis u otitis por irritación directa.
  • Compromiso neurológico y sistémico: Cefaleas refractarias, labilidad y debilitamiento muscular generalizado, vértigo y, ante una carga tóxica elevada, depresión respiratoria.

El Ministerio de Salud dictamina que, ante la manifestación de este abanico de síntomas posterior a la permanencia en lagunas o balnearios ribereños, el paciente debe ser trasladado de urgencia a la guardia del hospital o centro de atención primaria más cercano. Resulta fundamental advertir al personal médico tratante sobre la exposición a un cuerpo de agua bajo sospecha de floración bacteriana.

Protocolo de prevención ineludible para residentes y turistas

Delegar la seguridad exclusivamente en los reportes previos es un error. La mitigación del riesgo exige un compromiso activo y sostenido mediante las siguientes pautas de conducta:

  • Verificación digital previa: Antes de emprender el viaje o la jornada recreativa, es de carácter obligatorio constatar el mapa interactivo del Cianosemáforo.
  • Auditoría visual in situ: El reporte de las 8:00 AM puede quedar obsoleto a las 15:00 PM. Al aproximarse a la ribera, evalúe el agua. Si percibe formaciones espumosas, un olor terroso o rancio, o la característica película verde brillante, aborte el ingreso de inmediato.
  • Barrera de protección para individuos vulnerables: La población pediátrica y los animales de compañía carecen de percepción del riesgo. Los caninos enfrentan un peligro superlativo: instintivamente beben agua de la rompiente o lamen su propio pelaje tras el contacto hídrico, introduciendo dosis letales de toxinas en su sistema digestivo que pueden resultar fatales en un margen de 24 horas.
  • Descontaminación mecánica: Si se produce un contacto fortuito con zonas contaminadas, se debe proceder a un lavado profundo de arrastre utilizando agua limpia y jabón, garantizando la remoción total de las células bacterianas adheridas a la epidermis.
  • Cero tolerancia alimentaria: El consumo de especies ictícolas capturadas en zonas bajo alerta roja o naranja debe descartarse por completo. Las toxinas se bioacumulan en el tejido muscular y los órganos de los peces, transfiriéndose intactas al consumidor humano.

Preguntas frecuentes de los bonaerenses sobre la gestión del riesgo

El contexto actual genera lógicas incertidumbres en el accionar doméstico. A continuación, resolvemos mediante razonamiento analítico las dudas de mayor impacto en la cotidianidad:

¿Es seguro utilizar el agua de red para consumo o preparar mate si mi localidad se encuentra bajo alerta roja?

Sí, bajo condiciones normales de infraestructura. Las plantas potabilizadoras que abastecen la red pública bonaerense poseen sistemas de filtración, floculación y monitoreo continuo sobre las tomas de agua, neutralizando la carga bacteriológica. El sistema oficial incluye controles sobre el abastecimiento de red. Salvo que la empresa prestadora o el municipio emitan un comunicado de restricción explícito sobre el suministro por cañería, el agua de red es completamente segura. El riesgo crítico es de naturaleza recreacional y de consumo directo de la fuente natural.

¿Qué protocolo de emergencia debo seguir si mi perro ingiere agua estancada de color verde?

Este evento califica como una emergencia veterinaria crítica. No se debe adoptar una postura expectante aguardando síntomas (como letargo, salivación excesiva o convulsiones), dado que el deterioro hepático avanza rápidamente. Proceda a enjuagar de inmediato el hocico y el manto del animal con agua segura para bloquear la ingesta continua por lamido, y trasládelo sin demoras a un centro de emergencias veterinarias.

¿El proceso de ebullición (hervir el agua) purifica la muestra y destruye las cianobacterias?

Rotundamente no. Este representa uno de los sesgos de desinformación más graves. Someter el agua contaminada al punto de ebullición genera el efecto contrario al deseado: la energía térmica destruye (lisa) las paredes celulares de las cianobacterias. Al romperse la estructura celular, los microorganismos liberan la totalidad de su carga tóxica intracelular hacia el medio líquido, incrementando exponencialmente la concentración de toxinas disueltas. Jamás se debe intentar potabilizar agua afectada por floraciones mediante calor.

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