El Banco Santander cerró definitivamente su sucursal en Dolores

La sucursal del Banco Santander de la ciudad de Dolores cerró definitivamente sus puertas el pasado viernes 14 de agosto, concretando una decisión que había sido comunicada meses atrás y que generó preocupación entre trabajadores, clientes y distintos sectores de la comunidad.

La entidad bancaria llevaba once años radicada en Dolores y su cierre forma parte de un proceso de reducción de sucursales que el Banco Santander viene llevando adelante en distintas localidades.

La Asociación Bancaria había advertido sobre el impacto de la medida y realizado gestiones para intentar preservar las fuentes laborales. De acuerdo con lo informado por el gremio, la sucursal contaba con cuatro trabajadores y un gerente, quienes recibieron distintas alternativas ante el cierre. Entre las opciones planteadas figuraban traslados a otras ciudades y reubicaciones dentro de la estructura de la entidad.

Desde La Bancaria señalaron que la decisión de Santander estaría vinculada con un criterio de rentabilidad y cantidad de clientes, ya que la entidad estaría dejando de operar en aquellas localidades donde considera que el volumen de actividad no alcanza determinados niveles.

El cierre también vuelve a poner en discusión el futuro de la atención bancaria presencial en las ciudades del interior bonaerense. Desde el sector gremial reconocen que el avance de las aplicaciones, el home banking y las operaciones digitales modificaron profundamente la actividad, pero remarcan que las sucursales continúan siendo importantes para numerosos usuarios que necesitan realizar trámites de manera presencial.

La situación de Dolores se inscribe, además, en un escenario de reestructuración de la banca privada, con reducción de sucursales y cambios en las modalidades de atención en distintas localidades de la Provincia de Buenos Aires.

De esta manera, Dolores pierde una de las entidades bancarias privadas que durante más de una década tuvo presencia en la ciudad, mientras crece el debate sobre el impacto que este tipo de decisiones genera en las comunidades del interior y, especialmente, sobre los trabajadores que deben afrontar traslados o cambios en sus condiciones laborales.

ETIQUETAS
Compartir este artículo