El Gobierno de la provincia de Buenos Aires aprobó un régimen especial destinado a regularizar obras hidráulicas que fueron construidas sin autorización dentro de la Cuenca del Río Salado, pero que actualmente cumplen una función en el manejo y escurrimiento de los excedentes hídricos.
La medida fue formalizada mediante una resolución publicada este miércoles 19 de agosto en el Boletín Oficial bonaerense y contempla, en una primera etapa, a municipios comprendidos en las subregiones A2, A3 y B3 de la Cuenca del Río Salado.
La Provincia explicó que existen numerosas obras secundarias y terciarias de drenaje realizadas durante años por municipios y productores sin contar con los permisos correspondientes. Sin embargo, muchas de esas estructuras se encuentran actualmente operativas y contribuyen al desagüe de distintas microcuencas.
El objetivo del nuevo régimen es incorporar esas obras al marco normativo, evaluar su funcionamiento y realizar las adecuaciones que sean necesarias, en lugar de avanzar directamente con su declaración como estructuras clandestinas.
Una problemática vinculada al exceso de agua
De acuerdo con los fundamentos de la resolución, la situación se profundizó a partir de las sucesivas emergencias provocadas por excesos hídricos en diferentes sectores de la provincia.
En las zonas más llanas de la Cuenca del Río Salado, incluso los caminos pueden cumplir una función dentro del sistema hidráulico. Las diferencias de altura entre las trazas viales y los campos linderos hacen que determinadas rutas y caminos reciban excedentes de agua y requieran terraplenes, alcantarillas y otras obras para favorecer el escurrimiento.
La necesidad de encontrar una solución para estas estructuras había sido planteada por municipios en el marco de los Comités de Cuenca durante 2025. Allí se destacó que algunas obras de antigua data poseen interés general y contribuyen al funcionamiento del sistema de drenaje.
Qué municipios estarán incluidos en la primera etapa
El régimen comenzará a aplicarse en las subregiones A2, A3 y B3.
Entre los municipios alcanzados se encuentran General Viamonte, General Villegas, Florentino Ameghino, Junín, Lincoln, Carlos Tejedor, 9 de Julio, Bragado, Carlos Casares, Pehuajó, Trenque Lauquen, Daireaux e Hipólito Yrigoyen, entre otros.
En la subregión B3, correspondiente al sistema Salado-Vallimanca-Las Flores, están incluidos Roque Pérez, Olavarría, Bolívar, 25 de Mayo, Saladillo, General Alvear, Las Flores y Tapalqué, además de otros municipios que forman parte de esa región.
Los municipios comprendidos podrán solicitar la incorporación al programa de aquellas obras hidráulicas ejecutadas sin autorización que cumplan con las condiciones establecidas por la normativa provincial.
Tres etapas para regularizar las obras
El procedimiento estará dividido en tres fases.
En primer lugar, el municipio deberá presentar una solicitud ante el Comité de Cuenca correspondiente y obtener la no objeción del organismo.
Luego, deberá presentar ante la Autoridad del Agua la documentación necesaria para que se analice la situación y, si corresponde, se emita un Certificado de Incorporación al Programa.
Finalmente, se determinarán los requisitos técnicos y documentales necesarios para regularizar cada estructura. En los casos en que sean necesarias modificaciones, las obras deberán ser adecuadas y los trabajos estarán a cargo del municipio que solicite su incorporación.
La resolución establece además que, cuando exista una denuncia en trámite por una obra presuntamente clandestina, el proceso de declaración de clandestinidad quedará suspendido mientras se tramite su regularización dentro de este régimen especial.
Mantenimiento y control
La normativa también contempla la posibilidad de que los municipios que posean estructuras propias promuevan la conformación de Consorcios Mixtos de Usuarios de Aguas Públicas, integrados por las comunas y los beneficiarios directos de las obras.
Una vez aprobadas, las autoridades municipales deberán asumir la operación y el mantenimiento de las estructuras y presentar un programa destinado a garantizar su correcto funcionamiento.
Desde el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos señalaron que la intención es poner en valor obras que ya existen y que, mediante modificaciones menores, pueden mejorar el funcionamiento hidráulico local y contribuir a una administración más eficiente de los excedentes de agua.
La primera etapa estará limitada a las subregiones A2, A3 y B3, aunque la resolución contempla la posibilidad de extender posteriormente el régimen a toda la Cuenca del Río Salado y a otras cuencas bonaerenses.
La implementación estará coordinada entre la Autoridad del Agua, la Dirección Provincial de Hidráulica, los municipios y los Comités de Cuenca.
