Las infracciones de tránsito en Provincia de Buenos Aires podrían tener un impacto diferente al actual cuando un conductor necesite realizar uno de los trámites más habituales. La discusión ya llegó a la Legislatura bonaerense y, si avanza, cambiaría una condición que hoy puede frenar la gestión aun cuando la persona cumpla con los requisitos para manejar.
El planteo genera expectativa porque no apunta a borrar multas ni a perdonar deudas. La discusión pasa por otro lugar: hasta dónde puede utilizarse una infracción pendiente como obstáculo para acceder al registro de conducir y qué debería hacer el Estado para cobrar lo adeudado.
Qué cambios se analizan para las infracciones de tránsito en Provincia de Buenos Aires

En la Cámara de Diputados bonaerense existen iniciativas que buscan separar el cobro de las multas del otorgamiento o renovación de la licencia de conducir. Una de las propuestas más recientes fue impulsada por el diputado provincial Juan Osaba, de La Libertad Avanza, y plantea que las deudas por multas, tasas o tributos no puedan utilizarse como condición previa para obtener, renovar o pedir un duplicado del registro.
La idea es que, si una multa corresponde, la deuda siga existiendo y pueda ser cobrada por las vías administrativas o judiciales, pero sin bloquear automáticamente la licencia. La excepción serían los casos en los que exista una inhabilitación vigente o una sanción que efectivamente impida conducir.
El debate no comenzó ahora. El diputado radical Valentín Miranda presentó el expediente D-1916/26-27, que propone modificar la Ley 13.927 para impedir que se exija el pago previo de multas que no tengan sentencia firme de un juez competente ni hayan sido consentidas. El proyecto ingresó el 28 de mayo de 2026, tomó estado parlamentario el 11 de junio y fue girado a las comisiones de Transporte, Legislación General y Asuntos Constitucionales y Justicia. Hasta el 10 de agosto no registra despacho.
Qué pasa hoy si tenés multas y querés renovar el registro

Por ahora, el sistema vigente no cambió. La información oficial de Seguridad Vial de la Provincia establece que las multas con sentencia firme deben estar regularizadas antes de iniciar el trámite de la licencia. Si existen infracciones pendientes, el conductor debe abonarlas o resolver su situación ante el juzgado correspondiente.
Además, para tramitar la licencia en territorio bonaerense se utilizan el Certificado Provincial de Antecedentes de Tránsito, conocido como CEPAT, y el Certificado Nacional de Antecedentes de Tránsito, CENAT. La propia información oficial sobre licencias de conducir de la Provincia detalla el procedimiento vigente.
Por eso, quienes tengan que renovar en los próximos días no deberían interpretar los proyectos como una modificación ya efectiva. Para que el cambio tenga vigencia debe completar el trámite legislativo y convertirse en ley.
Cuánto cuestan las multas en la Provincia durante agosto de 2026
La discusión llega además en un momento en el que los valores de las sanciones volvieron a quedar bajo la lupa. Durante julio y agosto de 2026, la Unidad Fija provincial tiene un valor de $2.271, según el portal oficial de Infracciones BA. Ese valor rige hasta el cierre de agosto y sirve como referencia para calcular las multas.
| Infracción | Valor aproximado vigente |
|---|---|
| Exceso de velocidad | De $340.650 a $2.271.000 |
| Alcohol al volante o estupefacientes | De $681.300 a $2.271.000 |
| Cruzar un semáforo en rojo | De $681.300 a $2.271.000 |
| Circular sin VTV | De $681.300 a $2.271.000 |
| Circular a contramano | De $681.300 a $2.271.000 |
| Mal estacionamiento | De $113.550 a $227.100 |
| Circular sin seguro | De $113.550 a $227.100 |
| Usar el celular al conducir | De $227.100 a $454.200 |
Los montos dependen de la cantidad de Unidades Fijas asignadas a cada falta y de la sanción que corresponda en cada expediente. En las infracciones más graves, además de la multa económica, pueden existir otras consecuencias sobre la habilitación para conducir.
Qué cambiaría realmente si se aprueba la reforma
El punto central es que tener una deuda y estar inhabilitado para manejar dejarían de tratarse como si fueran lo mismo. Los impulsores de las reformas sostienen que la capacidad psicofísica y técnica para conducir debe analizarse por separado de una obligación económica pendiente.
Para la Provincia y los municipios, sin embargo, el debate también tiene un costado recaudatorio y de seguridad vial: el libre deuda funciona hoy como una herramienta concreta para lograr que muchas infracciones sean regularizadas cuando llega el momento de renovar el registro.
La discusión recién empieza y puede sufrir cambios durante el tratamiento legislativo. Lo importante para los conductores es distinguir el escenario actual del que podría venir: las multas no fueron eliminadas, el requisito vigente continúa y ninguna de las iniciativas se convirtió todavía en ley. El eventual cambio estará en definir si una deuda económica puede seguir condicionando un trámite destinado a acreditar que una persona está en condiciones de conducir.
