Un policía de Gral. Pinto le salvó la vida a una mujer practicándole RCP

Policia pinto

El policía bonaerense Alexis Aníbal Mansilla, de 27 años, le salvó la vida a una mujer que se descompensó en la localidad de General Pinto.

La mujer se descompensó y casi no presentaba signos vitales, según indicó el medio local “La Calle”. Una de las hijas de la mujer corrió a convocar de urgencia al oficial Mansilla, vecino de la mujer que se descompensó, y le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar.

“Estábamos disfrutando de un momento lindo con mis tíos, y alguien golpeó la puerta, y era una chica que me pedía por favor si le podía brindar auxilio ya que la madre estaba descompuesta en la casa”, dijo Mansilla.

“Lo primero que hice fue salir corriendo y encontré a la mujer sin signos, sin movimientos. Le tomé el pulso y no presentaba ningún tipo de signos vitales. La cargué en brazos, la bajé al piso y seguía sin reaccionar. Empecé a oprimir el pecho, calculo que fueron cinco minutos. Primero no reaccionaba, y después de un minuto y algo, se empezó a escuchar como que se quejaba, entonces me di cuenta que quería volver. Yo la alentaba, la arengaba para que volviera y es como que veía a mi madre, y a pesar del cansancio no me permitía parar. Hasta que llegó el personal médico, que realizó muy bien su labor, pusieron el tubo de oxígeno y la cargaron en la ambulancia para llevarla al hospital”, dijo.

La mujer fue luego trasladada a un hospital y se encuentra recuperada. “Dos días después las hijas me avisaron que la mamá había vuelto del coma, que había reaccionado y a la tarde, parece que había intercambiado algunas palabras con las hijas”, dijo Mansilla.

El policía había perdido a sus dos padres por infartos. “Lo que me pasó fue un suceso muy similar a lo que viví con mi padre y a lo de mi madre. Porque lo de mi padre lo viví en carne propia pero no pude hacer nada, y lo de mi madre también lo viví, pero ya era tarde”, dijo.

“Todo lo que a mí me había pasado, no me dejó fallar y me dio siempre el aliento de poder seguir, de no tildarme, no nublarme y que todo saliera satisfactoriamente. La familia estaba en estado de nerviosismo, y también tenía que lograr que confíen en mí”, contó.

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