
A los 78 años, y mientras cursaba el primer año de su tercera presidencia -luego de haber vuelto al país tras 18 años de exilio-, un paro cardíaco, fruto del agravamiento de su cardiopatía isquémica crónica, culminó con su vida, por lo que se sucedieron varios días de duelo nacional.
Cientos de miles de personas acudieron al funeral de quien fuera presidente y también fundador y líder del peronismo.
La noticia de su muerte fue dada por su esposa y entonces vicepresidenta de la Nación, María Estela Martínez, quien asumió poco tiempo después la Presidencia de la Nación, cargo en el que se mantuvo durante dos años más, antes de su derrocamiento por parte de las Fuerzas Armadas, quienes así daban inicio al autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, en 1976.
Perón es parte indiscutible de la historia argentina por haber sido quien otorgó, entre otras cosas, una serie de derechos para los trabajadores que, ya desde que ocupaba el cargo de Secretario de Trabajo, le valieron ser el funcionario más popular de aquellos tiempos.-
