El avance de los pastizales en las banquinas, canteros centrales y sectores próximos a los cruces de la Autovía 2 continúa generando preocupación entre los automovilistas.
En determinados puntos, la vegetación ya alcanza una altura que dificulta la visibilidad de las señales de tránsito e impide observar con suficiente anticipación los vehículos que circulan por la ruta, una situación que podría favorecer la ocurrencia de accidentes.
El problema, que INFOZONA ya había reflejado días atrás, se mantiene en distintos sectores del corredor vial de aproximadamente 400 kilómetros que une el área metropolitana bonaerense con Mar del Plata.
La preocupación aumenta porque el crecimiento del pasto no solamente afecta la imagen de la autovía, sino que también puede comprometer directamente la seguridad vial, especialmente en accesos a localidades, cruces, retornos e intersecciones.
Una situación que podría agravarse con las lluvias
Las precipitaciones registradas durante las últimas semanas en buena parte de la provincia de Buenos Aires favorecieron el crecimiento acelerado de la vegetación.
Según advierten usuarios habituales de la Autovía 2, este año el problema se presentó antes de lo habitual, cuando todavía faltan varias semanas para el comienzo del verano y el consecuente incremento del tránsito hacia la Costa Atlántica.
En determinados lugares, los pastizales cubren parcialmente carteles indicadores, mientras que en otros dificultan observar los vehículos que se aproximan desde distintas direcciones.
Esta última situación resulta particularmente preocupante en los cruces y accesos, donde contar con un campo visual despejado es indispensable para realizar maniobras seguras.
Buscan que los municipios impulsen un reclamo conjunto ante AUBASA
Frente a este panorama, desde una organización no gubernamental vinculada con la seguridad vial se estaría promoviendo una iniciativa para involucrar a los municipios atravesados por la Autovía 2.
La propuesta apunta a que los Concejos Deliberantes y las autoridades municipales de las distintas jurisdicciones impulsen un pedido conjunto a Autopistas de Buenos Aires S.A. (AUBASA), responsable de la administración del corredor.
El objetivo sería solicitar la implementación de un programa de mantenimiento más eficiente, con recursos humanos, maquinarias y equipos suficientes para garantizar el corte periódico del pasto a lo largo de toda la traza.
La intención es que los trabajos no se limiten a intervenciones aisladas, sino que permitan mantener de manera permanente las banquinas, canteros centrales, accesos y demás espacios verdes en condiciones adecuadas.
Cuestionamientos al sistema de mantenimiento
Uno de los argumentos que plantea la organización está relacionado con la modalidad utilizada para realizar las tareas de corte.
Según sostienen, actualmente una sola empresa tendría a su cargo el mantenimiento del pasto en toda la extensión del corredor, sin contar con la infraestructura necesaria para atender simultáneamente los numerosos sectores que requieren intervención.
De acuerdo con esa explicación, cuando los equipos terminan de trabajar en un tramo y avanzan hacia otro, la vegetación ya comenzó a crecer nuevamente en los lugares donde se realizaron los primeros cortes.
Desde la entidad recuerdan que, en otras épocas, las tareas estaban distribuidas entre varias empresas que operaban en diferentes sectores de la ruta, lo que permitía una intervención más rápida y sostenida.
Consideran que la modificación de ese esquema podría estar relacionada con las dificultades que se vienen observando durante los últimos años.
No obstante, la cantidad actual de empresas contratadas y la distribución efectiva de los trabajos requieren confirmación oficial por parte de AUBASA.
¿Por qué los municipios no pueden cortar el pasto?
Otro aspecto señalado por la organización se relaciona con las posibilidades de intervención de las administraciones municipales.
Según explican, aunque algunos municipios podrían disponer de maquinaria y personal para efectuar tareas de mantenimiento en los sectores de la autovía correspondientes a sus distritos, existirían impedimentos vinculados con cuestiones gremiales y las condiciones bajo las cuales se encuentran contratados esos servicios.
Por ese motivo, sostienen que la solución debería surgir de una decisión de AUBASA, mediante una reorganización y un fortalecimiento del sistema de mantenimiento, sin trasladar esa responsabilidad a los gobiernos locales.
El malestar de quienes pagan peaje
Mientras se analizan posibles alternativas, el descontento de los automovilistas continúa creciendo.
Los usuarios cuestionan que, pese a abonar los peajes establecidos para circular por la Autovía 2, encuentran sectores donde el mantenimiento de los espacios verdes resulta insuficiente.
El reclamo se concentra en una cuestión fundamental: el pago del peaje debería estar acompañado de condiciones adecuadas de conservación, señalización y seguridad durante todo el año.
La situación adquiere mayor relevancia ante la proximidad de la temporada turística 2026-2027, cuando miles de vehículos adicionales comenzarán a utilizar diariamente este corredor para trasladarse hacia los principales destinos de la Costa Atlántica.
Por eso, quienes vienen manifestando su preocupación consideran indispensable que se adopten medidas antes de que el crecimiento de los pastizales alcance niveles todavía mayores.
La seguridad vial no depende exclusivamente del estado del pavimento. También requiere banquinas despejadas, señalización visible y cruces donde los conductores puedan observar con claridad antes de realizar cualquier maniobra.
En definitiva, el planteo busca que los casi 400 kilómetros de la Autovía 2 reciban un mantenimiento continuo y acorde con su importancia, evitando que una problemática recurrente termine convirtiéndose en un factor determinante de un accidente que podría prevenirse.
