La Agencia de Regulación y Control Aduanero (ARCA) oficializó una profunda reforma en los mecanismos fiscales que modificará el mercado interno.
Si querés saber de qué manera impactará esta medida en la comercialización, los controles vigentes a partir de junio de 2026 y qué detalles cambian en los paquetes, acá te lo contamos.
El fin de los viejos instrumentos fiscales
La nueva normativa de ARCA dispone el reemplazo definitivo de los tradicionales instrumentos fiscales en papel que se adherían a los paquetes.
La medida busca modernizar un esquema que llevaba años sin actualizaciones tecnológicas, adaptándolo a estándares de control internacionales mucho más rigurosos.
A partir de esta modificación, el sistema de recaudación y trazabilidad del tabaco dejará de depender de las tradicionales “estampillas” físicas de seguridad.
Implementación del nuevo código digital obligatorio
En lugar del sello físico, las empresas tabacaleras locales e importadoras deberán incorporar un nuevo código digital único y bidimensional.
Este identificador electrónico deberá estar impreso directamente en la línea de producción de cada paquete, garantizando su lectura automatizada por parte del fisco.
El nuevo sistema digital permitirá un monitoreo en tiempo real de la mercadería, registrando desde el momento de fabricación hasta su llegada al punto de venta final.
Plazos de adecuación y vigencia de las medidas
La transición del formato papel al sistema digital se ejecutará de forma progresiva durante los próximos meses para evitar el desabastecimiento en los comercios.
Se estima que hacia fines de este año, ningún fabricante podrá poner en circulación paquetes que no cuenten con el nuevo soporte de trazabilidad electrónica.
Qué cambia para el consumidor y los quioscos
Para los compradores habituales, el cambio principal radicará en la posibilidad de verificar la autenticidad del producto mediante sus propios dispositivos móviles.
Cualquier cliente podrá escanear el código del paquete para confirmar que no se trata de mercadería adulterada o proveniente del contrabando ilegal.
Por su parte, los comerciantes mayoristas y minoristas tendrán la tranquilidad de comercializar productos que cumplen de forma estricta con las tasas impositivas vigentes.
