Se presentó en la Cámara de Diputados una iniciativa de Ley de Etiquetado de Huevos que busca obligar a las empresas a informar de manera visible el sistema exacto de producción de cada producto.
El objetivo es que los consumidores conozcan el origen real del alimento en un país que alcanzará en 2026 un récord de consumo de 430 unidades per cápita.
Los 4 sistemas de cría que deberán figurar en los envases
La propuesta establece que todos los empaques deberán llevar en la cara principal una etiqueta clara y legible que identifique la categoría de cría:
- De jaula: el sistema tradicional intensivo.
- Libre de jaula: producción en galpón o piso.
- Campero o libre pastoreo: aves con acceso a espacios exteriores.
- Orgánico: producción bajo normas ecológicas certificadas.
La medida busca transparentar el mercado, considerando que el 78% de los consumidores desconoce que el 90% de la producción proviene de jaulas.
Prohibición de imágenes engañosas en las etiquetas
El texto legislativo extiende la obligación a la publicidad comercial y a las marcas en los envases.
Quedará estrictamente prohibido utilizar gráficos o fotos de gallinas en el césped si el producto proviene de sistemas de jaula.
La norma se ampara en el artículo 42 de la Constitución Nacional, garantizando el derecho del consumidor a contar con información veraz y adecuada.
Plazos de adaptación y sanciones por incumplimiento
El proyecto de ley prevé un período de adecuación de 12 meses desde su reglamentación para que las empresas avícolas modifiquen sus envases.
La iniciativa no prohíbe ningún método de producción ni busca fijar un modelo único, centrándose exclusivamente en garantizar la transparencia informativa.
Aquellos productores o comercios que no cumplan con la rotulación quedarán sujetos a las sanciones de la Ley de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial.
El debate en la industria avícola
La propuesta fue elaborada por la organización Sinergia Animal e impulsada por la diputada Gabriela Estévez, contando con el aval de diversos bloques políticos.
Desde el sector productivo, agrupado en la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA), han planteado reservas sobre el método de implementación.
Las autoridades del sector remarcan que las granjas cumplen con las normativas de bienestar del Senasa y la Organización Mundial de Sanidad Animal.
