El comienzo de noviembre vuelve a poner a las boletas de servicios en el centro de la escena. En muchas casas ya se mira con atención cuánto llega de luz, cuánto de gas y qué parte de ese monto responde al consumo, a los cargos fijos o a los subsidios. Esta vez, además, el cambio llega con una particularidad que puede hacer una diferencia importante entre hogares.
Las nuevas resoluciones oficiales ya dejaron definido el esquema tarifario que regirá desde el 1° de noviembre. Sin embargo, no todos los usuarios verán el mismo impacto ni en la misma magnitud. En electricidad hay un alcance puntual, mientras que en gas el efecto es más amplio y federal.
Para las familias de la provincia de Buenos Aires, especialmente aquellas que vienen siguiendo de cerca los aumentos de servicios y el costo de vida, la clave estará en revisar dos cosas: si mantienen el beneficio del esquema de subsidios y qué prestadora les factura el servicio.
Qué cambia con la luz y el gas desde noviembre
El Gobierno nacional confirmó que en noviembre de 2026 habrá nuevos cuadros tarifarios. De acuerdo con la información oficial, el aumento promedio en electricidad será de 3,57% y el aumento promedio en gas natural será de 2,17%.
En el caso de la electricidad, ese ajuste rige para los usuarios de EDENOR y EDESUR, es decir, el área bajo jurisdicción nacional dentro del AMBA. Para el gas natural, en cambio, el alcance es federal, por lo que impacta en todo el país a través de las distribuidoras correspondientes.
Esto quiere decir que en la provincia de Buenos Aires hay que hacer una distinción importante. Si el hogar recibe electricidad por una empresa del interior bonaerense, el esquema no depende de la misma autoridad nacional que fija Edenor y Edesur. Por eso, la suba eléctrica puede no reflejarse del mismo modo en todas las localidades.
Las bonificaciones siguen y eso puede amortiguar el golpe

Junto con los nuevos cuadros tarifarios, el Gobierno resolvió prorrogar las bonificaciones para los usuarios residenciales alcanzados por el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Ese punto es central, porque evita que el ajuste se traslade de forma plena a los hogares que conservan la ayuda.
En electricidad se mantendrá el consumo base bonificable de 200 kWh mensuales, el mismo nivel que venía aplicándose en septiembre y octubre. Además, continúa la bonificación general del 50% y se suma una bonificación extraordinaria del 25%. En la práctica, quienes cumplan los requisitos seguirán recibiendo un 75% de descuento sobre la energía dentro del bloque alcanzado.
En gas natural también se sostuvo la bonificación general del 50% y se agregó una bonificación extraordinaria del 24,25%. Así, los usuarios alcanzados por el beneficio conservarán un alivio del 74,25% sobre el componente energético bonificado.
A quiénes puede impactar más en la Provincia
En la provincia de Buenos Aires, el efecto puede sentirse de manera distinta según la zona y el tipo de servicio. En gas, la actualización alcanza a los usuarios residenciales bonaerenses igual que al resto del país. En electricidad, el dato a mirar es si la boleta corresponde a empresas bajo jurisdicción nacional o provincial/local.
También influirá el nivel de consumo. Los hogares que se mantengan dentro del bloque bonificado y con subsidio vigente sentirán una suba más contenida. En cambio, quienes no tengan subsidio o superen largamente el consumo base pueden notar una diferencia más marcada cuando llegue la próxima factura.
Otro punto a considerar es que noviembre suele ser un mes de transición en el consumo. En muchos hogares empieza a aumentar el uso de ventiladores, bombas, heladeras con mayor exigencia y otros equipos, mientras que en gas todavía puede sentirse el arrastre de días fríos. Por eso, el monto final de la boleta no dependerá solo del porcentaje informado oficialmente.
Qué conviene revisar cuando llegue la próxima boleta
Más allá del porcentaje promedio, la recomendación práctica es mirar con detalle la próxima factura. Conviene controlar:
- si el usuario conserva el beneficio del SEF;
- qué período de consumo está facturando la empresa;
- si hubo una variación fuerte en los kWh o en los m3 consumidos;
- qué parte del total corresponde a cargos fijos, impuestos y distribución.
Muchas veces el usuario mira solo el total a pagar, pero en este tipo de actualizaciones la letra chica importa. Un aumento promedio del sistema no siempre coincide con la suba real que termina viendo cada familia en su casa.
Con este nuevo esquema, noviembre arranca con incrementos confirmados pero también con un sostén temporal de subsidios que sigue siendo determinante. La próxima factura será, en definitiva, la que mostrará cuánto pesa realmente esta actualización en el bolsillo de cada hogar bonaerense.
