Un empleado municipal en Concordia fue echado después de acumular más de 50 faltas injustificadas en menos de dos meses. Pero el dato que terminó de convertir el expediente administrativo en una noticia llamativa no fue solo la cantidad de ausencias, sino lo que las autoridades descubrieron cuando empezaron a seguir el rastro de esas jornadas laborales incumplidas.
La Municipalidad de Concordia, en la provincia de Entre Ríos, informó que el caso fue investigado por la División Unidad de Control de la Dirección de Recursos Humanos. El trabajador pertenecía a la Dirección de Higiene Urbana, bajo la órbita de la Secretaría de Servicios Públicos, y quedó cesanteado tras un sumario interno.
Según el municipio, las inasistencias se concentraron entre el 11 de abril y el 2 de junio de 2025. En ese lapso, el agente no se presentó a trabajar en más de 50 oportunidades sin justificar las ausencias. La investigación avanzó y encontró un dato clave: durante el horario en el que debía prestar servicios para el Estado local, realizaba otra actividad laboral en pleno centro de la ciudad.
Empleado municipal en Concordia: qué descubrió la investigación
El trabajador fue identificado como Gustavo Gutiérrez. De acuerdo con la información difundida por la Municipalidad de Concordia, el agente no solo registraba un volumen inusual de faltas, sino que además atendía una peluquería mientras debía cumplir tareas municipales.
El comercio funcionaba sobre calle Santa María de Oro, entre Entre Ríos y San Luis, una zona céntrica de Concordia. Para el municipio, ese hallazgo agravó la situación: no se trataba únicamente de ausentismo, sino de la realización de una actividad particular durante el tiempo que debía estar afectado a una función pública.
La comuna sostuvo que el propio empleado habría reconocido ante clientes que en ese momento debía encontrarse trabajando para el municipio. Ese elemento fue incorporado a las actuaciones administrativas y terminó pesando en la decisión final.
Las claves del caso que terminó con la cesantía
El expediente derivó en una de las sanciones más severas dentro del régimen disciplinario municipal: la cesantía. En la práctica, significa la pérdida del cargo y el final de la relación laboral con el Estado local.
| Dato | Información confirmada |
|---|---|
| Ciudad | Concordia, Entre Ríos |
| Área municipal | Dirección de Higiene Urbana |
| Dependencia | Secretaría de Servicios Públicos |
| Período investigado | Del 11 de abril al 2 de junio de 2025 |
| Faltas | Más de 50 inasistencias injustificadas |
| Actividad detectada | Atención de una peluquería en horario laboral |
| Sanción | Cesantía |
La medida fue encuadrada en la Ordenanza de Escalafón Municipal N.º 11.275/49. Según el Ejecutivo local, la resolución fue notificada tanto al trabajador como a su defensora técnica, por lo que el procedimiento quedó formalmente cerrado dentro de la administración.
La Municipalidad de Concordia presentó el caso como parte de una política de control sobre el cumplimiento efectivo de las tareas dentro del Estado local. El argumento central fue que el salario de los empleados municipales se sostiene con recursos públicos y que, por eso, cada agente debe cumplir la función asignada.
En este caso, el municipio consideró que existió un incumplimiento grave: más de 50 faltas injustificadas y una actividad privada desarrollada mientras el trabajador debía estar prestando servicios. Para la administración, esa combinación justificó la cesantía.
El antecedente político del empleado municipal
Otro dato que sumó repercusión fue el recorrido previo del trabajador dentro de la estructura local. Antes de desempeñarse en Higiene Urbana, Gutiérrez había sido asesor en el Concejo Deliberante de Concordia, vinculado a la concejal Claudia Villalba.
Ese antecedente le dio al caso un condimento político adicional, aunque la decisión comunicada por el municipio fue presentada como una resolución administrativa basada en el resultado del sumario. La cesantía quedó enfocada en las faltas injustificadas y en la actividad privada detectada durante el horario laboral.
Qué implica una cesantía en el empleo público
La cesantía es una sanción disciplinaria de peso. A diferencia de una suspensión o un apercibimiento, no funciona como advertencia: implica la salida del agente de la planta municipal cuando la administración considera acreditada una falta grave.
Para que una cesantía tenga respaldo administrativo, debe apoyarse en un expediente con elementos suficientes. En este caso, el municipio sostuvo que hubo una investigación interna, comprobación de ausencias, constatación de la actividad privada y notificación de la resolución.
El punto sensible es que no se trató de una ausencia puntual ni de un conflicto aislado por una licencia. El municipio informó un patrón de inasistencias reiteradas durante casi dos meses y una actividad comercial que se desarrollaba durante el horario de trabajo.
Así, el caso del empleado municipal en Concordia terminó con una sanción que busca marcar un límite dentro de la administración local: el cumplimiento de la jornada laboral no es un trámite menor cuando el sueldo se paga con fondos públicos.
