El fuerte reclamo de los gremios que traba el próximo aumento salarial de la Provincia

Las negociaciones salariales entre el gobierno de la provincia de Buenos Aires y los representantes gremiales ingresaron en un preocupante terreno de incertidumbre.

Si bien los canales de diálogo informales siguen abiertos, las partes admiten que las posiciones actuales impiden alcanzar un consenso inmediato.

La falta de avances concretos mantiene trabada la convocatoria formal a las mesas de discusión de los distintos sectores públicos.

Un diagnóstico complejo: “Estamos lejos”

La frase que resuena con fuerza en los pasillos de la Gobernación bonaerense resume a la perfección el estado de situación actual con los gremios.

La administración de Axel Kicillof argumenta que el contexto financiero de las arcas públicas limita las posibilidades de emitir ofertas más abultadas.

Ante este panorama, el Ejecutivo provincial demora el llamado oficial a la espera de encontrar un punto intermedio que destrabe el conflicto.

La carrera de los salarios contra los precios

El núcleo del reclamo sindical radica en la pérdida del poder adquisitivo frente al constante avance de la inflación en el país.

Hasta el momento, los empleados de la administración pública recibieron un incremento salarial acumulado del 9,3% en lo que va del año.

Esta cifra contrasta notablemente con la inflación acumulada a mayo, que alcanzó el 14,7%, dejando a los haberes visiblemente rezagados.

El fuerte pedido de una recomposición retroactiva

Para compensar el desfasaje financiero de los últimos meses, las organizaciones gremiales presentaron exigencias muy específicas.

Los sindicatos demandan de manera urgente una suba salarial con carácter retroactivo que permita empatar los índices de precios.

Aseguran que no están dispuestos a aceptar propuestas fijas hacia adelante si no se reconoce primero la pérdida del primer tramo del año.

Expectativa por la paritaria del sector docente

La parálisis en la mesa general de estatales encendió las alarmas en otras áreas sensibles de la administración pública provincial.

Los representantes de los maestros y docentes bonaerenses se mantienen a la expectativa y aguardan también una convocatoria a la brevedad.

El retraso en el sector centralizado condiciona directamente las paritarias de la educación, que exigen una mejora equivalente para garantizar la actividad.

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