Impuestos a los combustibles: en enero 2026 se aplicará la suba postergada y habrá impacto en nafta y gasoil

Un decreto presidencial que en octubre eliminaba los subsidios a los carburantes provocó los disturbios más violentos vividos en Ecuador en décadas, canalizados por el liderazgo indígena, que obligaron a Lenín Moreno a derogarlo a fin de pacificar el país. EFE/ Bienvenido Velasco/Archivo

El inicio de 2026 llega con cambios relevantes para uno de los precios más sensibles de la economía argentina. Tras varios meses de postergaciones, el esquema impositivo que grava a los combustibles líquidos vuelve a quedar en el centro de la escena, con implicancias directas sobre los valores finales que pagan los consumidores en todo el país.

Cómo funcionan los impuestos sobre los combustibles

El precio de la nafta y el gasoil está compuesto por distintos factores, entre ellos los impuestos nacionales, que representan una parte significativa del valor final en surtidor. Dentro de este esquema se destacan:

  • Impuesto sobre los combustibles líquidos (ICL)
  • Impuesto al dióxido de carbono (IDC)

Ambos tributos se actualizan de manera automática en función de la inflación, con el objetivo de preservar su valor real tanto desde el punto de vista fiscal como ambiental.

La suba que se aplicará desde enero de 2026

A fines de noviembre, el Gobierno nacional decidió prorrogar nuevamente la actualización de los impuestos a los combustibles. De este modo, se dispuso que:

  • La suba pendiente correspondiente a todo 2024
  • Más las actualizaciones de los primeros tres trimestres de 2025

recién se apliquen a partir del 1° de enero de 2026.

La medida alcanza a:

  • Nafta súper
  • Nafta virgen
  • Gasoil

Qué implica la actualización impositiva

Aunque el impuesto sobre los combustibles líquidos no es el componente más alto dentro de la estructura de precios, su ajuste acumulado genera un impacto que se traslada al valor final.

Entre los puntos clave del esquema:

  • El ajuste es automático, no discrecional
  • Busca evitar el atraso real del tributo frente a la inflación
  • Tiene un componente ambiental, además del fiscal
  • Se aplica de forma uniforme en todo el país

Por qué se habían postergado los aumentos

Durante 2024 y buena parte de 2025, el Ejecutivo optó por diferir la aplicación plena de estos impuestos para moderar el impacto inflacionario y contener los precios de los combustibles, que influyen de manera directa en:

  • Costos de transporte
  • Precios de alimentos
  • Logística y servicios
  • Inflación general

La decisión de concentrar los ajustes en enero de 2026 implica que la corrección será acumulada, tras más de un año de actualizaciones pendientes.

Qué combustibles se verán alcanzados

La aplicación de la suba impositiva afecta a los principales combustibles de uso masivo:

  • Nafta súper, la más consumida a nivel nacional
  • Nafta virgen, de mayor octanaje
  • Gasoil, clave para el transporte de cargas y pasajeros

El traslado del aumento a precios dependerá de la política comercial de las petroleras y del contexto macroeconómico de comienzos de 2026.

Impacto esperado en el mercado de combustibles

La actualización de los impuestos llega en un contexto de revisión general de precios regulados y relativos. En ese marco, el ajuste tributario sobre los combustibles vuelve a instalar el debate sobre:

  • El peso de los impuestos en el precio final
  • La previsibilidad del esquema de actualizaciones
  • El efecto en la inflación y en los costos productivos

Con la suba prevista para enero, el mercado se prepara para un nuevo escenario en surtidores, en un mes que históricamente concentra alta demanda por vacaciones y actividad estacional.

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