El banco BBVA ha empezado una campaña de protección a sus clientes en plena pandemia por el coronavirus.
Ante el miedo de que alguien se pueda contagiar manipulando el cajero, desde una sucursal reparten a sus clientes fundas para dedos que muchos usuarios han bautizado como “mini condones” por su forma.
Cubren perfectamente el dedo y lo protegen al usar los botones del cajero automático por donde pasan miles de manos por día, ayudando de una simple forma a evitar la propagación del virus.
Este sistema ha causado sensación en las redes sociales debido a que la protección que entrega el banco a sus clientes se parece demasiado a un preservativo, lo que ha desatado todo tipo de bromas que se han vuelto virales, como el siguiente relato: