El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, expresó su preocupación por la evolución del fenómeno climático El Niño y advirtió sobre la necesidad de reforzar las obras hidráulicas y los sistemas de prevención para minimizar los riesgos que podrían afectar a miles de bonaerenses.
Las declaraciones del funcionario se producen en un contexto de creciente atención por parte de organismos meteorológicos nacionales e internacionales, que vienen siguiendo de cerca el desarrollo del fenómeno oceánico-atmosférico en el Pacífico ecuatorial. Diversos modelos climáticos indican una alta probabilidad de que El Niño se consolide durante los próximos meses, con potencial impacto sobre gran parte del territorio argentino.
Katopodis señaló que la Provincia debe prepararse para escenarios de lluvias intensas, crecidas de ríos y anegamientos, especialmente en zonas vulnerables de la cuenca del río Salado y otras regiones que históricamente han sufrido inundaciones durante episodios fuertes de El Niño.

Según especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), una consolidación temprana del fenómeno podría generar precipitaciones por encima de los valores normales en el centro y este bonaerense, incluyendo sectores de la cuenca del río Salado.
Los pronósticos climáticos más recientes también anticipan temperaturas superiores a las habituales y una mayor probabilidad de lluvias por encima de los promedios históricos en amplias zonas de la provincia de Buenos Aires durante los próximos meses.
En ese marco, Katopodis remarcó la importancia de avanzar con obras de infraestructura hídrica, mantenimiento de canales, limpieza de desagües y fortalecimiento de los sistemas de monitoreo para reducir el impacto de posibles eventos extremos.
Especialistas coinciden en que, si bien todavía existe incertidumbre sobre la intensidad final que alcanzará El Niño, los antecedentes de eventos fuertes registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016 muestran que las precipitaciones extraordinarias pueden provocar importantes inundaciones y afectar tanto a zonas urbanas como rurales.
Las autoridades provinciales continúan siguiendo la evolución de los informes emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional y organismos internacionales, mientras avanzan los planes de prevención para enfrentar un fenómeno que podría convertirse en uno de los principales desafíos climáticos de los próximos meses.
