FATE: Proponen una ley para que la Provincia de Buenos Aires intervenga la planta de neumáticos

El conflicto en FATE se intensifica: un proyecto de ley busca que el Estado asuma el control de la fábrica para proteger empleos y garantizar producción.

El conflicto en FATE, la mayor fabricante de neumáticos de capitales nacionales, ha escalado a una instancia política sin precedentes este marzo de 2026. Tras el cierre de la planta de San Fernando dispuesto por el empresario Javier Madanes Quintanilla a mediados de febrero, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) ha presentado un proyecto de ley en la Legislatura bonaerense. La iniciativa busca que el Estado provincial, conducido por Axel Kicillof, tome el control temporal de la fábrica para garantizar la continuidad productiva y preservar más de 900 puestos de trabajo directos.

La propuesta surge en un clima de extrema tensión, marcado por la apertura de importaciones, la caída del mercado interno y una vigilancia estricta por parte de la Secretaría de Trabajo, que recientemente multó a la empresa por el impago de salarios durante el periodo de conciliación obligatoria.

Los ejes del proyecto de ley del SUTNA

El sindicato, encabezado por Alejandro Crespo, sostiene que FATE no es solo una empresa privada, sino un activo estratégico para la soberanía del transporte en Argentina. Los puntos centrales de la propuesta entregada a los bloques legislativos son:

  • Ocupación temporaria: El Estado provincial asumiría la administración de la planta de San Fernando de manera transitoria.
  • Garantía de abastecimiento: FATE es la única planta en el país que fabrica neumáticos para camiones y colectivos. El gremio advierte que el cierre total paralizaría sectores clave de la logística y el transporte público de pasajeros.
  • Preservación del capital humano: Evitar el despido masivo de trabajadores especializados que han operado la planta durante décadas.
  • Retorno al sector privado: El proyecto contempla que, una vez estabilizada la producción y presentado un plan de inversiones real, la empresa pueda retornar a manos privadas, bajo condiciones que aseguren la estabilidad laboral.

El escenario actual: multas, conciliación y riesgos de seguridad

La situación en la fábrica de San Fernando es crítica. Este 11 de marzo de 2026, la Secretaría de Trabajo decidió extender la conciliación obligatoria hasta el 16 de marzo, tras el fracaso de las últimas audiencias.

En paralelo, se han sumado dos factores de alerta:

  • Sanciones económicas: El Gobierno Nacional inició un sumario contra FATE por no abonar los sueldos correspondientes al mes de febrero, a pesar de la vigencia de la conciliación.
  • Alerta por material radioactivo: La empresa emitió un comunicado advirtiendo que, debido a la permanencia de los trabajadores en la planta, no puede garantizar los protocolos de seguridad sobre equipos que contienen material radioactivo (utilizados para el control de calidad de los neumáticos), lo que ha generado preocupación en el ámbito regulatorio nuclear.

¿Por qué el conflicto llegó a este punto?

La crisis de FATE se explica por una combinación de factores macroeconómicos y disputas gremiales de larga data. El grupo Aluar-Fate argumenta que la pérdida de competitividad, los altos costos laborales y la caída del consumo interno hacen inviable la operación bajo el esquema actual.

Por su parte, el SUTNA denuncia un “lock-out” patronal destinado a forzar una reforma laboral de hecho y a presionar al Gobierno Nacional por beneficios fiscales. El presidente Javier Milei, desde Nueva York, calificó recientemente a los directivos de la firma como “empresarios prebendarios”, distanciándose de la postura de la compañía pese a compartir la visión de desregulación económica.

Impacto en la Provincia de Buenos Aires

Si la Legislatura bonaerense decidiera avanzar con el proyecto del SUTNA, se abriría un foco de conflicto jurídico y político con el Gobierno Nacional respecto a los límites de la intervención estatal. Para la administración provincial, la caída de FATE representaría un golpe devastador al cordón industrial del norte del Conurbano, afectando no solo a los empleados directos sino a cientos de pymes proveedoras de insumos.

La próxima semana será definitoria: el lunes 16 de marzo vence el plazo legal de la conciliación. Si para esa fecha no hay un acuerdo de pago o una señal política desde La Plata, el gremio ya ha anunciado que profundizará las medidas de fuerza con el apoyo de otras organizaciones sindicales como la CTA y el gremio de Aceiteros.

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