Reelecciones indefinidas en Provincia: qué pasa si el proyecto no se aprueba antes de fin de año

El proyecto de reelecciones indefinidas entra en una etapa decisiva en la Provincia de Buenos Aires. Qué ocurriría si no se aprueba antes de fin de año y cómo podría impactar en las elecciones de 2027.

La discusión por las reelecciones indefinidas en la Provincia de Buenos Aires entró en una carrera contra el calendario. El proyecto que busca eliminar el límite de mandatos continúa trabado en el Senado, los votos todavía no aparecen y el oficialismo tiene cada vez menos margen para resolver una cuestión que puede modificar decenas de candidaturas municipales en 2027.

El proyecto tiene un problema si termina 2026 sin ser aprobado

El gobierno de kicillof busca modificar la ley de reelecciones de intendentes en provincia

La iniciativa que impulsa el sector de Axel Kicillof es el expediente E-136/2025-2026, presentado por la senadora Ayelén Durán el 19 de mayo de 2025.

Actualmente permanece en estudio dentro de la Comisión de Legislación General del Senado bonaerense y todavía no obtuvo dictamen.

El dato de la fecha de presentación es importante.

El artículo 138 del Reglamento Interno del Senado establece que los proyectos que no sean votados definitivamente durante el período en el que fueron presentados o durante el siguiente se consideran caducos y pasan al archivo.

Como el expediente de Durán ingresó en 2025, 2026 es el segundo período legislativo que tiene por delante el proyecto actual.

Ver también: Mapa político: qué municipios podrían cambiar de intendente obligatoriamente en 2027

Eso convierte al cierre de este año en una instancia decisiva.

Reelecciones indefinidas en provincia: qué pasa si el proyecto no se aprueba antes de fin de año

Si el expediente termina alcanzado por la caducidad, el oficialismo deberá impulsar nuevamente una iniciativa si quiere modificar las reglas durante 2027.

¿Eso significa que en enero ya no se puede cambiar la ley?

No necesariamente.

Que el proyecto actualmente presentado pierda estado parlamentario no significa que quede jurídicamente prohibido discutir nuevamente las reelecciones.

Un senador o diputado podría presentar un nuevo proyecto durante 2027 y volver a iniciar el trámite legislativo.

Pero allí aparecería otro problema: 2027 será precisamente el año de las elecciones provinciales y municipales.

Ver también: Los intendentes bonaerenses que no podrán volver a presentarse en 2027 si no cambia la ley

El Frente Renovador viene insistiendo en que las reglas electorales deberían quedar definidas durante 2026 y expresó su rechazo a modificarlas cuando el proceso electoral ya esté en marcha.

Tras la reunión del lunes entre el Gobierno y representantes legislativos, la diputada Ana Luz Balor resumió esa posición al señalar que pretenden trabajar los cambios durante este año para evitar modificar las reglas electorales en 2027.

Así, aunque jurídicamente podría aparecer otra iniciativa el año próximo, políticamente sería mucho más difícil de aprobar.

Noviembre aparece como la primera fecha clave

Hay otra fecha a seguir antes de terminar el año.

La Constitución de la Provincia establece que las sesiones ordinarias de la Legislatura comienzan el primer día hábil de marzo y concluyen el 30 de noviembre.

Eso deja poco más de tres meses de actividad ordinaria para intentar destrabar el proyecto.

Sin embargo, el 30 de noviembre no representa necesariamente el final absoluto de la discusión.

La Constitución permite:

  • Prorrogar las sesiones.
  • Convocar a sesiones extraordinarias.
  • Tratar durante ese período los asuntos específicamente incluidos en la convocatoria.

Por eso, si existiera un acuerdo político durante diciembre, todavía podría abrirse una última ventana para avanzar antes del cierre de 2026.

La dificultad principal, por ahora, no es el calendario sino la falta de votos.

Qué ocurre en 2027 si finalmente no cambia la ley

Si no prospera ninguna reforma, seguirá aplicándose el régimen vigente establecido por las leyes 14.836 y 15.315.

La normativa determina que los intendentes pueden ser reelegidos por un único período consecutivo. Después de cumplir esos dos mandatos deben dejar pasar un período antes de volver a presentarse para el mismo cargo.

La reforma de 2021 estableció además que para los intendentes se contabiliza como primer mandato el iniciado como resultado de las elecciones de 2019.

Por eso, quienes fueron nuevamente elegidos en 2023 y ya se encuentran alcanzados por ese cómputo no podrán intentar otro período consecutivo en 2027.

El efecto será concreto: en numerosos municipios el actual jefe comunal deberá cederle la candidatura a otra persona.

Eso no obliga a cambiar de partido político.

Un intendente impedido de competir puede impulsar a un dirigente de su mismo espacio y tratar de conservar el gobierno municipal mediante un sucesor.

Cuántos municipios podrían tener que buscar otro candidato

Las cifras difundidas durante los últimos meses presentan algunas diferencias según cómo se contabilicen las licencias y los intendentes que dejaron temporalmente sus municipios para asumir otros cargos.

Un relevamiento actualizado de LA NACION identificó 63 intendentes actualmente en ejercicio que no podrían presentarse nuevamente en 2027.

A ellos se suman 16 dirigentes elegidos como jefes comunales que asumieron otras funciones y también quedarían alcanzados por la prohibición.

Otros relevamientos agrupan todas esas situaciones y ubican la cifra alrededor de los 80 intendentes.

Más allá de la metodología utilizada, el efecto electoral sería enorme.

La restricción atraviesa al peronismo, la UCR, el PRO y los partidos vecinalistas, por lo que no se trata de una discusión que afecte solamente a los intendentes alineados con Kicillof.

La reunión que debía destrabar las reelecciones terminó sin definiciones

Este lunes 24 de agosto se produjo uno de los movimientos políticos más esperados.

El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, recibió a Malena Galmarini, presidenta de la Comisión de Reforma Política del Senado. También participó Ana Luz Balor, quien encabeza la comisión equivalente en la Cámara de Diputados.

El encuentro duró cerca de una hora y cuarenta minutos.

Hubo conversaciones sobre reelecciones, PASO, régimen electoral y otras posibles reformas, pero no apareció un acuerdo que permita asegurar el avance de las reelecciones indefinidas.

El Frente Renovador mantuvo su posición histórica en defensa del límite de mandatos, mientras el kicillofismo busca conseguir los respaldos necesarios para llevar el proyecto primero al recinto del Senado y posteriormente a Diputados.

Por qué Kicillof quiere resolverlo durante 2026

Para el Gobernador, la discusión excede la situación individual de cada intendente.

Los jefes comunales tienen un papel determinante en la estructura electoral bonaerense: controlan territorio, organizan campañas locales y movilizan votantes.

Permitir que los intendentes que hoy gobiernan puedan competir nuevamente en 2027 evitaría abrir decenas de sucesiones internas simultáneamente.

En cambio, si la legislación permanece igual, numerosos dirigentes deberán comenzar a resolver durante los próximos meses quién será su candidato a sucederlos.

Ese escenario podría generar internas dentro de los municipios y modificar el equilibrio entre los distintos sectores del peronismo provincial.

Por eso el entorno de Kicillof pretende que el asunto sea definido antes de que avance plenamente el armado electoral de 2027.

Qué sectores frenan actualmente la reforma

El oficialismo no tiene hoy garantizada una mayoría para aprobar la modificación.

El Frente Renovador mantiene su rechazo porque fue uno de los sectores que promovieron la limitación de mandatos en 2016.

El PRO y La Libertad Avanza también expresaron posiciones contrarias a restablecer las reelecciones indefinidas, mientras dentro del radicalismo existen posturas diferentes.

El proyecto tampoco avanzó hasta ahora dentro de la propia Comisión de Legislación General, pese a que ese cuerpo es presidido por Germán Lago, alineado con el gobernador.

Durante su última reunión fueron tratados otros expedientes, pero el de Durán quedó fuera del temario.

Qué tendría que ocurrir antes de diciembre

Para que las reelecciones indefinidas vuelvan a ser una posibilidad real en 2027, el proyecto necesita superar varias etapas en poco tiempo.

Primero deberá conseguir un dictamen de comisión.

Luego tendrá que reunir los votos para ser aprobado por el Senado.

Después deberá pasar a la Cámara de Diputados, donde nuevamente necesitará superar comisiones y obtener mayoría en el recinto.

Si alguna de las cámaras introduce modificaciones, el expediente tendrá que regresar a la cámara de origen.

El calendario, por lo tanto, empieza a jugar un papel cada vez más importante.

Si no hay acuerdo, 2027 comenzará con las reglas actuales

La consecuencia más inmediata de llegar al próximo año sin una reforma será que los partidos deberán comenzar a preparar las elecciones bajo el régimen vigente.

Eso obligará a decenas de municipios a definir sucesores y abrirá disputas que hoy permanecen contenidas mientras los intendentes esperan saber si podrán competir.

Todavía queda margen legislativo durante septiembre, octubre y noviembre, e incluso podría existir actividad extraordinaria en diciembre.

Pero el expediente que actualmente impulsa Kicillof no puede quedar indefinidamente en comisión: fue presentado en 2025 y el Reglamento del Senado establece la caducidad de los proyectos que no reciben votación definitiva dentro del período correspondiente.

Por eso, los próximos meses no solamente definirán el futuro de una ley. También pueden empezar a definir quiénes estarán habilitados para competir por 135 intendencias bonaerenses en las elecciones de 2027.

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