Mientras el Gobierno de Milei lleva más de un año prometiendo dolarizar la economía argentina, el mundo está haciendo exactamente lo contrario: reduciendo su dependencia del dólar a un ritmo que no se veía desde los años 70. El índice dólar (DXY) cayó 9,4% durante 2025 y el propio Banco Central de la República Argentina publicó esta semana un documento que señala a la desdolarización como “el desafío final y más complejo” para el país. La pregunta que miles de argentinos están buscando responder hoy es qué significa todo esto para sus ahorros, sus sueldos y el tipo de cambio.
Qué es la desdolarización y por qué explota como tendencia de búsqueda hoy
La desdolarización es el proceso por el cual los países, los bancos centrales y las empresas reducen el uso del dólar estadounidense en sus transacciones, reservas y contratos internacionales. No es un evento puntual sino una tendencia que lleva años acelerándose y que en 2025 y 2026 alcanzó velocidad inédita por tres razones concretas:
- El DXY se derrumbó: el índice que mide el valor del dólar frente a una canasta de monedas cayó 9,4% durante 2025 y cotiza hoy alrededor de 97,9 puntos, el nivel más bajo en años. Morgan Stanley proyecta una caída adicional del 10% hacia finales de 2026.
- Los bancos centrales compran oro récord: por tercer año consecutivo, los bancos centrales del mundo están comprando oro en volúmenes históricos. La razón: están diversificando sus reservas fuera del dólar, no hacia el yuan o el euro, sino hacia el oro, que no depende de ningún gobierno.
- El dólar pierde terreno en reservas globales: según el FMI, el dólar representa el 56,92% de las reservas mundiales asignadas al tercer trimestre de 2025, bajando del 71% que tenía en el año 2000. Nunca estuvo tan bajo.
Los 11 países que dejaron de usar el dólar en sus transacciones
Las naciones de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) tomaron la decisión más radical: abandonar el dólar en sus transacciones comerciales transfronterizas. Los países que ya operan principalmente en monedas locales son Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Moldavia, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán y Ucrania.
El detonante fue la congelación de las reservas rusas por parte de Estados Unidos en 2022, después de la invasión a Ucrania. Ese episodio demostró a muchos países que guardar reservas en dólares implica un riesgo político real: quien controla el sistema SWIFT puede excluir a cualquier nación del sistema financiero global en cuestión de horas.
El petrodólar se erosiona: el cambio más profundo del sistema
Desde los años 70, el dólar dominó el mundo porque el petróleo se facturaba y liquidaba en dólares. Ese acuerdo, conocido como el “petrodólar”, fue el gran motor del dominio de la moneda estadounidense. Hoy ese acuerdo está agrietado:
- China, el mayor importador de petróleo del mundo, negocia contratos con Arabia Saudí, Rusia e Irán en yuanes.
- Más del 90% del comercio entre Rusia y China ya se realiza en yuanes y rublos.
- Los BRICS desarrollan un sistema de pagos alternativo al SWIFT para transacciones entre sus miembros.
El impacto global todavía es limitado, pero la dirección es clara: el petrodólar ya no es un sistema monolítico.
La paradoja argentina: Milei quiere dolarizar cuando el mundo se desdolariza
Argentina lleva décadas discutiendo su relación con el dólar desde el ángulo opuesto al resto del mundo. Mientras los países desarrollados y emergentes reducen su exposición al dólar, Argentina debate si adoptarlo como moneda oficial porque el peso no genera confianza.
La ironía es que la promesa de dolarización de Milei llegó justo cuando el dólar inició uno de sus períodos de debilidad más prolongados en décadas. Un país que dolarizara su economía hoy estaría adoptando una moneda que el resto del mundo está abandonando progresivamente como reserva de valor.
El BCRA publicó esta semana un análisis interno que toma como referencia el plan de estabilización de Perú de 1990 y señala explícitamente a la desdolarización como “el desafío final y más complejo para Argentina”. El documento plantea que el objetivo de largo plazo no es adoptar el dólar sino recuperar la confianza en el peso, lo que permitiría a Argentina reducir su propia dolarización informal.
Qué significa la desdolarización global para los ahorros de los argentinos
Para el argentino común que guarda dólares debajo del colchón o en una caja de ahorro en moneda extranjera, la desdolarización global tiene implicancias concretas:
| Aspecto | Impacto de la desdolarización global |
|---|---|
| Valor del dólar en pesos | Un dólar más débil globalmente puede traducirse en menor presión sobre el tipo de cambio local |
| Valor real de los ahorros en dólares | Si el dólar sigue cayendo frente al euro y otras monedas, los ahorros dolarizados pierden poder de compra en términos globales |
| Precio de las importaciones | Un dólar más débil abarata importaciones y puede reducir costos en sectores que dependen de insumos importados |
| Precio de las exportaciones | Las materias primas como la soja se cotizan en dólares: un dólar débil puede presionar a la baja los precios internacionales de los commodities |
La desdolarización no es el fin del dólar: lo que dicen los economistas
El economista Daniel Lacalle y el Instituto Mises publicaron en enero de 2026 un análisis que matiza la narrativa dominante. Su argumento central: los bancos centrales no están diversificando del dólar hacia el yuan, el euro o el yen. Están diversificando hacia el oro. Eso no es desdolarización sino “desfiatización marginal”: el alejamiento de las monedas fiat en general hacia activos reales.
La conclusión: el dólar sigue siendo la moneda fiat con mayor liquidez, profundidad de mercado y seguridad jurídica del mundo. No existe hoy una alternativa escalable. La desdolarización es real pero gradual, y el dólar conservará su rol dominante por décadas, aunque con una participación menor que la que tuvo en el siglo XX.










